El episodio ocurrió en la esquina de la peatonal Córdoba y Entre Ríos. Las cámaras de monitoreo del 911 registraron la agresión y permitieron alertar a la Policía, que detuvo al atacante pocos minutos después.
De acuerdo con la información oficial, todo empezó alrededor de las 16.28, cuando un hombre paró un taxi y se sentó en el asiento trasero. Hasta entonces, nada parecía fuera de lo habitual.
Sin embargo, segundos más tarde y por motivos que se investigan, el pasajero bajó de manera repentina y, visiblemente enojado, se acercó al conductor, de 42 años, que también había descendido del vehículo.
En ese momento comenzó una discusión que escaló rápidamente. El pasajero sacó una cuchilla de su bolso y amenazó al taxista ante la mirada de otros conductores, que intentaron calmarlo, y de varias personas que transitaban por el lugar.
Las cámaras captaron la secuencia, desde el inicio del altercado hasta su desenlace, cuando intervino personal de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional II y redujo al agresor.
El conductor les informó a los agentes que tenía una lesión leve en el mentón, causada por el arma blanca. Tras la denuncia, los policías secuestraron un bolso tipo morral que llevaba el atacante y encontraron en su interior tres cuchillas.
El detenido fue trasladado en un móvil del Comando Radioeléctrico a la Comisaría Segunda.
Hace poco más de una semana, en la provincia de Santa Fe, se produjo otro incidente entre un conductor de un auto de alquiler y un pasajero. Ocurrió en Santo Tomé, donde un delincuente intentó ahorcar desde el asiento trasero a un remisero y lo amenazó de muerte.
El hecho ocurrió cerca de las tres de la mañana. La víctima había recogido a un hombre y una mujer en la esquina de Centenario y Avellaneda. Los pasajeros pidieron que los llevara hasta un dispensario situado en Córdoba y Necochea.
Al llegar, ambos descendieron del vehículo, pero el hombre volvió a subir con el pretexto de que se había olvidado una pertenencia en el asiento trasero.
Entonces aprovechó para atacar al remisero por detrás: lo tomó del cuello y amenazó con dispararle si intentaba defenderse.
La víctima consiguió poner el auto en marcha para escapar, aunque el agresor seguía sujetándolo. Incluso con las puertas traseras abiertas, intentó huir.
















