El resultado llevó a que la producción manufacturera acumulara una contracción del 3% durante los primeros ocho meses del año respecto del mismo período de 2025. Al mismo tiempo, los niveles de actividad se ubicaron 11% por debajo de los registrados en 2022 y 2023.
La evolución de agosto se produjo luego de un julio también negativo. De acuerdo con los datos oficiales, durante ese mes la actividad había disminuido 4,9% interanual y 5% en relación con junio. Los registros fueron similares a los de junio de 2024, cuando la producción se encontraba cerca de su nivel mínimo. En julio, además, 12 de los 16 sectores que integran el índice oficial tuvieron variaciones negativas respecto del mismo mes del año anterior.
Entre los factores vinculados con el retroceso acumulado aparecen el deterioro de la demanda interna, un menor ritmo de inversión productiva y el bajo dinamismo de la obra pública durante los últimos años.
Dentro de este escenario, algunas actividades contribuyeron a moderar la caída general. Entre ellas se encuentran la industria petrolera, el sector agropecuario y la producción automotriz.
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones industriales con destino a Brasil disminuyeron 3% en agosto respecto de julio. Sin embargo, al considerar el acumulado anual, registraron una mejora del 4,2% frente al mismo período del año anterior.
La liquidación de divisas correspondiente al sector agroindustrial tuvo, por su parte, un incremento mensual del 16,1% en agosto. Pese a esa mejora, el acumulado entre enero y agosto mostró una caída del 11% frente a 2025 y quedó 26% por debajo del nivel alcanzado en 2022.
















