El crudo Brent ha aumentado un 3,2%, superando nuevamente la marca de los 91 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate se sitúa alrededor de los 86 dólares. Este movimiento se produce tras el ataque de Estados Unidos a posiciones iraníes en las cercanías del estrecho de Ormuz, con una posterior respuesta de Tehran a través de nuevos ataques.
Este rebote contrasta con la semana anterior, cuando el Brent marcó una caída cercana al 5,4% y el WTI una pérdida de aproximadamente 4,5%, influenciados por rumores de un posible acuerdo que normalizaría el tránsito de buques por Ormuz, que era responsable de cerca del 20% de la oferta mundial antes del estallido del conflicto. A esto se sumaron las declaraciones más contundentes de la Reserva Federal en relación con la inflación y las tasas de interés.
La disminución de precios en el mercado internacional ha afectado en gran medida a las empresas petroleras, ya que un precio más bajo reduce las expectativas de ingresos por cada barril exportado y limita los márgenes de ganancia futuros. En Argentina, este impacto es especialmente notable en YPF y Vista, que están muy expuestas a la producción de petróleo en Vaca Muerta.
El repunte de este lunes podría brindar algo de soporte a estos activos cuando inicie la operatoria local. Sin embargo, los primeros datos desde Wall Street reflejan una cierta cautela: antes de la apertura, los ADR de YPF y Vista mostraban caídas cercanas al 0,6%, lo que sugiere que el mercado está considerando también el deterioro del contexto internacional, además del rebote en los precios del crudo.
Pampa Energía podría enfrentar menos volatilidad, dado que su modelo de negocio es más diversificado, abarcando gas, generación de electricidad y petróleo. En el caso de Transportadora de Gas del Sur y Central Puerto, su vinculación con la cotización del petróleo es más indirecta, y suelen estar más influenciadas por factores como regulaciones, tarifas, inversiones y la demanda interna.
La repercusión en el S&P Merval dependerá del comportamiento de las empresas energéticas, que tienen una presencia significativa en el índice. Si el precio del petróleo logra mantenerse por encima de los 90 dólares, YPF y Vista podrían recuperar parte de las pérdidas recientes y contribuir al refuerzo del índice. En cambio, si este rebote se debilita, podría haber una reaparición de la toma de ganancias en el sector.
El contexto global también restringe el optimismo. Las bolsas presentan resultados mixtos y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense han vuelto a crecer, ante el temor de que el aumento en los precios de la energía complique la desaceleración de la inflación, lo que podría llevar a la Reserva Federal a adoptar una postura monetaria más rígida. Las acciones europeas han registrado descensos y el mercado japonés ha caído más de un 2%.
Para los activos argentinos, el balance inicial se presenta fragmentado. El alza del petróleo podría favorecer las expectativas de ingresos, exportaciones y la generación de dólares en Vaca Muerta, pero el aumento del riesgo geopolítico intensifica la aversión global, lo cual podría impactar negativamente en los bonos soberanos y en el riesgo país.
La clave para la jornada será establecer si este incremento en los precios es el resultado de una reacción inmediata ante los ataques o si refleja una interrupción real en la oferta. Mientras el petróleo continúe fluyendo por Ormuz, el mercado podría rápidamente retirar parte de la prima geopolítica. Sin embargo, una interrupción prolongada, ataques a buques o dificultades en las terminales de carga podrían generar un escenario de precios más elevados y una mayor volatilidad.
















