Según el relevamiento de CAME, las ventas de los comercios minoristas pyme cayeron un 3,8% interanual en julio. En comparación con junio, la baja fue del 2,1%, mientras que durante los primeros siete meses de 2026 se acumuló una contracción del 2,7%.
El fundador de Mercado Libre cuestionó la metodología utilizada por CAME y planteó que la medición podría no reflejar una parte cada vez más importante del consumo que se canaliza a través del comercio electrónico.
El planteo fue realizado a través de redes sociales, donde señaló que los datos de CAME deberían compararse con el volumen de operaciones de Mercado Libre. Según los datos difundidos por la compañía, el volumen bruto de mercancías vendidas en moneda constante aumentó un 38% interanual durante el último trimestre.
El presidente Javier Milei respaldó públicamente el planteo y calificó la explicación como una “masterclass”.
CAME realiza su medición mensual sobre una muestra de 1.128 comercios minoristas de todo el país. El relevamiento contempla siete rubros: alimentos y bebidas; bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles; calzado y marroquinería; farmacia; perfumería; ferretería, materiales eléctricos y de construcción; y textiles e indumentaria.
Para ajustar los resultados por inflación, el relevamiento utiliza los índices de precios al consumidor publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Desde CAME explicaron que el relevamiento está concentrado en establecimientos físicos y que esa metodología se mantiene desde hace años. De acuerdo con los datos aportados por la entidad, el 26% de los comercios encuestados también realiza ventas electrónicas, aunque en algunos de los rubros analizados esas operaciones registraron incrementos de hasta el 15%.
El informe de julio señaló además una desaceleración del consumo luego del impulso registrado en junio por el cobro del medio aguinaldo. A esto se sumó el aumento de los gastos vinculados con los servicios durante el período invernal, que habría reducido el margen disponible de los hogares para otros consumos.
Según el relevamiento, los consumidores adoptaron un comportamiento más cauteloso y selectivo, especialmente frente a productos considerados no esenciales.
La evolución tampoco fue igual en todos los sectores. De los siete rubros incluidos en la medición, seis registraron caídas respecto de julio del año anterior.
La mayor baja correspondió a textiles e indumentaria, con un retroceso del 5,6%. Le siguieron bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una disminución del 5,5%, y alimentos y bebidas, que cayeron un 5,4%.
El único rubro que registró una mejora interanual fue ferretería, materiales eléctricos y para la construcción, con un crecimiento del 1%.
En paralelo, Mercado Libre informó en su último reporte financiero correspondiente al segundo trimestre que en Argentina la cantidad de artículos vendidos aumentó un 22% interanual, mientras que el volumen bruto de mercancías vendidas, medido en moneda constante, creció un 38%.
La compañía, sin embargo, también describió el escenario como un contexto de consumo complejo, aunque destacó que continúa ampliando su participación dentro del comercio argentino.
La diferencia entre ambos indicadores refleja el debate sobre cuánto del consumo total queda registrado en los comercios físicos relevados por CAME y cuánto se canaliza actualmente a través de las plataformas digitales.
El crecimiento del comercio electrónico introduce así una diferencia entre las mediciones tradicionales del comercio minorista y los indicadores de las grandes plataformas digitales, en un contexto en el que el comportamiento de los consumidores continúa mostrando cambios según el canal de compra y el tipo de producto.
















