Luego de días de especulaciones sobre una posible reducción en las retenciones para la carne vacuna, Milei, en la 160° Exposición Rural de Palermo, confirmó su orientación económica, subrayando la importancia del campo para el desarrollo del país, pero sin comunicar nuevos recortes impositivos.
El mandatario llegó al evento acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien había bajado el tono de las expectativas sobre un posible alivio fiscal, especialmente para la carne, que actualmente cuenta con una tasa del 5%.
Milei estuvo también junto a su hermana, Karina, y se encontró con la senadora Patricia Bullrich, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, el diputado Luis Petri, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. A su lado se sentó Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
Momentos antes del discurso, el ambiente estaba marcado por la expectativa del sector ganadero. A pesar de que no se dieron anuncios concretos, el presidente reiteró varias medidas de su gobierno y la buena sintonía con el sector agrícola provocaron una ola de aplausos.
Dentro de este contexto, se observó una explicación que en el sector se reconoce como “lógica”: el crecimiento de la actividad, impulsado por los precios internacionales y el aumento de las exportaciones, ha influido en la toma de decisiones en el ámbito económico.
Frente a un desafío creciente para mantener el superávit fiscal debido a la desaceleración económica, Caputo optó por priorizar el equilibrio fiscal sobre nuevas reducciones de impuestos.
Antes de que el presidente tomara la palabra, Pino dejó en claro cuál era el principal reclamo del sector al señalar que, si bien se han logrado avances en áreas como la estabilización macroeconómica y la desregulación, “las retenciones deben dejar de existir por ley y para siempre”.
El titular de la SRA destacó que desde 2002 el campo ha aportado alrededor de 215.000 millones de dólares en derechos de exportación y aseguró que cada peso que el Estado dejó de percibir por los alivios fiscales recientes se reinvirtió rápidamente en la producción.
“¿Qué hicimos los productores con la suma no confiscada? Hicimos lo que sabemos hacer: reinvertimos en genética, pasturas, maquinaria y mejoras”, afirmó.
Pino también hizo hincapié en la necesidad de reducir impuestos provinciales y municipales, mejorar la infraestructura rural y facilitar el acceso a créditos de largo plazo. “La baja de impuestos no es solo un acto de justicia para los productores. Cuando los impuestos disminuyen, la producción aumenta y eso beneficia a toda la población”, argumentó.
Lejos de ofrecer anuncios específicos, Milei pronunciaba un discurso de fuerte carga ideológica y económica, enfatizando que el agro representa el origen de la civilización y criticando las políticas de las últimas décadas.
“Cuando la política ataca al campo, no ataca a un sector: ataca al cimiento mismo sobre el que se levantó todo lo demás”, expresó.
El presidente revisó las medidas adoptadas desde el comienzo de su gestión —eliminación de restricciones, disminución de aranceles, apertura de mercados, desregulaciones y recortes parciales de retenciones— y las conectó con los resultados productivos del sector.
Milei subrayó la siembra récord de 40 millones de hectáreas, una cosecha que superó las 164 millones de toneladas, exportaciones agroindustriales por más de 52.000 millones de dólares y un crecimiento sin precedentes en las ventas externas de carne.
Aseguró que estos logros se han alcanzado “con una mano atada a la espalda”, aludiendo a la persistencia de las retenciones. “Hoy el productor recibe el 75% del precio internacional y seguirá aumentando hasta que mañana reciba el precio total, el 100% de lo que genera su esfuerzo”, prometió sin fijar plazos específicos.
A pesar de la falta de novedades sobre los anuncios esperados, Milei comentaba sobre sus ideas para financiar la eliminación de derechos de exportación en el futuro. “Hoy la energía y la minería están acompañando el despegue exportador del país. El crecimiento de esos sectores es lo que financiará la quita de retenciones y el verdadero empoderamiento del campo en las próximas décadas”, sostuvo.
Con esta afirmación, el presidente mostró que la estrategia oficial es continuar utilizando el crecimiento de las exportaciones energéticas y mineras como fuente de divisas para disminuir gradualmente la dependencia fiscal del campo.
Asimismo, Milei repasó otras iniciativas del Gobierno para el sector, como la eliminación del Impuesto PAÍS, la reducción de aranceles en fertilizantes y maquinaria, la flexibilización de importaciones de equipos usados, la desregulación del servicio de sanidad animal, la digitalización de trámites, la privatización del Belgrano Cargas y las futuras inversiones en la red vial nacional.
Aunque el presidente no ofreció la medida que muchos esperaban, las principales entidades del sector optaron por respaldar la dirección económica y resaltar la previsibilidad del plan oficial.
Lucas Magnano, presidente de Coninagro, indicó que el discurso del presidente se centró en lo fundamental para el sector: la previsibilidad. “Muchas actividades agropecuarias superan incluso los períodos presidenciales. Tener una hoja de ruta clara y precisa es fundamental”, aseguró.
Magnano reconoció que el escenario ideal habría sido la eliminación definitiva de las retenciones, pero consideró que la postura del Gobierno es comprensible. “Entiendo que el Ejecutivo ha realizado el mayor esfuerzo y ha hecho hasta donde puede sin comprometer el superávit fiscal, que es una variable innegociable”, expresó.
Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, también se pronunció en la misma línea y destacó que el mensaje presidencial reafirmó “la enorme energía y potencia del agro y de su agroindustria exportadora”.
Valoró, además, la continuidad de la apertura de mercados y las inversiones en infraestructura logística, como la profundización de la Vía Navegable Troncal y la futura licitación del Belgrano Cargas. “La continuidad de estas políticas generará más producción, más empleo y más exportaciones”, finalizó.
La jornada concluyó exhibiendo un equilibrio político que el Gobierno buscaba mantener. A pesar de la ausencia de anuncios para el sector de la carne, tampoco se produjo un distanciamiento con un ámbito que sigue considerando que el principal activo del programa económico es la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad de las reglas del juego.
Por su parte, Pino, quien se postula a la reelección al frente de la SRA, se mostró fortalecido por el apoyo recibido tanto del presidente como de gobernadores y funcionarios que visitaron la Feria en la última semana.
















