Según el relevamiento del 29 de junio, el litro de nafta en Argentina alcanzó un precio de USD 1,37, situándola en el puesto 16 de los 30 países analizados. Esta posición es intermedia, ligeramente por encima de la mitad de la tabla, con Venezuela como el país con el litro más económico y Uruguay con el más costoso.
El ranking abarca naciones con distintos enfoques en sus políticas de precios, desde aquellos con subsidios significativos hasta otros donde el precio se determina en función de la cotización internacional del crudo. Esta variedad de circunstancias contribuye a las disparidades observadas entre las diferentes posiciones en la lista.
Dentro del contexto sudamericano, Argentina se posiciona también de manera intermedia. Venezuela lidera la lista con un precio de apenas USD 0,035 por litro, una cifra que se ha mantenido estable desde enero gracias a un robusto esquema de subsidios estatales. Le siguen Ecuador, con USD 0,875, y Bolivia, con USD 1,005.
Las cifras indican que Paraguay, Colombia y Brasil tienen precios de nafta superiores al argentino, con valores de USD 1,182, USD 1,216 y USD 1,286 respectivamente.
Por otro lado, por encima de Argentina se encuentran Perú, a USD 1,566, y Chile, a USD 1,624. En el extremo superior del ranking sudamericano y global se encuentra Uruguay, donde el costo del litro alcanzó USD 2,323, la cifra más alta entre los 30 países analizados.
La variabilidad de los precios en la región se ha visto muy ligada a la dinámica del petróleo a nivel internacional. Durante el conflicto entre Estados Unidos e Irán, el barril de Brent alcanzó un máximo de USD 126 en abril, lo que provocó un efecto en el costo en las estaciones de servicio de gran parte de América Latina.
Para mayo, a medida que el conflicto se prolongaba sin una resolución aparente, el Brent se cotizaba alrededor de USD 104,50 y el WTI cerca de USD 98, manteniéndose estos precios por encima de los USD 72 que mostraba el barril antes del inicio del conflicto. El cierre del estrecho de Ormuz, crucial para el tráfico petrolero, obligó a los productores del Golfo a reducir su producción.
Sin embargo, en las semanas recientes, las negociaciones entre Washington y Teherán, junto con la lenta reapertura del tráfico marítimo por Ormuz, hicieron que el Brent cerrara en USD 71,57 y el WTI en USD 68,58 el 1° de julio, los precios más bajos en más de cuatro meses y debajo de las cifras previas al estallido de la guerra.
A pesar de este descenso en el costo del crudo en las últimas semanas, la mayoría de los países evaluados no han visto una disminución en el precio de la nafta en dólares. En Argentina, el análisis semestral mostró un incremento del 18,2% en dólares, considerándose uno de los aumentos más destacados entre las naciones más grandes de la región.
No obstante, otros países experimentaron aumentos aún más significativos durante el mismo período. Panamá, por ejemplo, registró un incremento del 41,4%, mientras que Paraguay mostró un avance del 34,3%, superando ampliamente el aumento argentino.
Como resultado, a pesar de la caída del precio del barril de crudo desde los picos de abril, Argentina se mantiene como uno de los países más costosos en términos de nafta en dólares en comparación con el inicio del año, una tendencia que también se observa en la mayoría de las naciones del ranking.
El contraste es evidente al comparar las cifras actuales con las de enero, antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán y del consiguiente aumento del petróleo. En esa época, el litro de nafta en Argentina tenía un precio de USD 1,159, unos 21 centavos menos que en junio.
Cuba fue el país que evidenció el mayor aumento en la comparación, pasando de USD 1,295 en enero a USD 1,95 en junio, un incremento del 50,6%, el más alto de todo el estudio. Por el contrario, Venezuela se mantuvo inalterable, conservando su precio de USD 0,035 por litro durante todo el semestre, ajeno a las fluctuaciones del mercado internacional.
















