La llegada de los automóviles eléctricos ha servido como una oportunidad para que muchos fabricantes a nivel global introduzcan nuevos modelos aprovechando la nostalgia y el valor histórico de sus clásicos. En Francia, Renault ha probado esta estrategia con los renovados Renault 4 y Renault 5, mostrando el impacto positivo de reinventar modelos de éxito del pasado.
Ahora, parece que Citroën se encuentra listo para seguir un camino similar. A pesar de una primera incursión en 2022 con el Citroën Ami, que se inspiró en el Ami 8 pero se trata de un cuatriciclo eléctrico para dos personas, esta idea ha evolucionado a un proyecto más ambicioso: el retorno del Citroën 2CV en una versión eléctrica podría ser una realidad mucho más cercana de lo que se anticipa.
El propio CEO de Citroën, Xavier Chardon, sugirió que “el 2CV podría ser el coche pequeño eléctrico que quiere la UE”, una declaración realizada en enero de este año. Más recientemente, el director de diseño de la marca, Pierre Leclercq, indicó a Auto Express que “si pensamos en un 2CV, un coche económico para pueblos, es fundamental mantener su filosofía y sus valores. Si podemos reinterpretarlos en un coche actual, hagámoslo”.
Aunque no ha habido un anuncio oficial, diversos medios en Europa apuntan a que Citroën planea presentar el Concept Car del 2CV eléctrico en octubre de este año durante el Salón de París 2026.
El Salón de París es un evento emblemático para la industria automotriz francesa, proporcionando el escenario ideal para que marcas locales exhiban sus innovaciones, como lo hiciera Renault con el R5, el R4 y el Renault Twingo E-Tech en la edición de 2024. Además, el 2CV tiene un significado especial para la ciudad, ya que fue en la edición de 1948 donde se mostró por primera vez el modelo clásico, con más de 5 millones de unidades vendidas a nivel mundial.
Se prevé que la nueva versión eléctrica del 2CV utilice la plataforma STLA Smart de Stellantis, actualmente incluida en el Citroën ë-C3. Esta reinterpretación, adaptada al contexto actual, podría contar con un motor eléctrico de menos de 100 CV de potencia y una batería LFP.















