Elizondo destaca que el desempeño del comercio exterior se debe a diversos factores, entre ellos, una cosecha excepcional, el dinamismo de las exportaciones energéticas —particularmente combustibles y carburantes—, y el continuo avance en la extracción de minerales. También explicó que el impacto del acuerdo con la Unión Europea se notará de manera gradual.
Sin embargo, enfatizó que el rendimiento exportador es positivo casi en todos los sectores, incluidas las manufacturas de origen industrial. En este sentido, argumentó que “Argentina está demostrando una gran capacidad para aprovechar el nuevo escenario internacional”.
A pesar de las tensiones geopolíticas que afectan al comercio global, Elizondo observó que el intercambio internacional sigue en crecimiento y mantiene un rendimiento satisfactorio tanto en exportaciones como en importaciones.
Por contrastre, advirtió que la caída en las importaciones refleja la debilidad de la actividad económica, ya que suelen aumentar cuando la economía se expande, dado que muchas importaciones son insumos, bienes intermedios y de capital requeridos para la producción.
Recientemente, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reportó que las exportaciones de bienes en mayo alcanzaron un récord de USD 9.537 millones, con un incremento del 34,4% interanual. Este avance se debió a un aumento del 18,1% en las cantidades y del 13,9% en los precios. En los primeros cinco meses del año, las ventas externas totalizaron USD 40.359 millones, lo que representa un incremento del 24,3% en comparación con el mismo período en 2025.
Por otro lado, las importaciones fueron de USD 6.033 millones, lo que implica una disminución interanual del 7%. Esta caída se atribuye a una reducción del 13,6% en las cantidades adquiridas, mientras que los precios aumentaron un 7,6%. El intercambio comercial total —la suma de exportaciones e importaciones— alcanzó los USD 15.570 millones, 14,6% más que en mayo de 2025.
El saldo positivo en mayo llegó a los USD 3.504 millones, y en lo que va del año, la cifra acumulada es de USD 11.783 millones. “Esta mejora se debe principalmente a un menor déficit en los sectores menos dinámicos, seguido por un aumento en el saldo energético”, indicó el entrevistado.
Un informe de une consultora también plantea un panorama optimista para el resto del año, sugiriendo que “las exportaciones están mostrando incrementos significativos y niveles récord, impulsadas por el agro, la energía y la minería, aunque los movimientos en los precios podrían moderar esas contribuciones, especialmente ahora que se ha logrado un alto el fuego en Medio Oriente y ante menores precios en petróleo y minerales desde julio”. La misma consultora, al igual que Elizondo, anticipa que las exportaciones podrían llegar a USD 100.000 millones en 2026, una estimación también respaldada por una importante institución financiera.
Además, se apuntó que aunque las importaciones siguen debilitándose, se espera que la mejora en la actividad, especialmente en la industria y el consumo, permita reducir la diferencia más adelante en el año.
“Se podría cerrar el año con un superávit comercial alrededor de USD 20.000 millones, o incluso mayor, casi el doble de los USD 11.320 millones del año anterior. Esta proyección sería considerada optimista al inicio del año, pero al concluir el primer semestre, parece más moderada”, indicó la misma consultora.
Desde una óptica diferente, Julián Neufeld, economista en una fundación, sugirió que es necesario tomar una postura cautelosa. “A medida que nos adentremos en los próximos meses, es importante considerar algunos aspectos. El primero es estacional: el invierno puede implicar un mayor consumo de energía, lo cual podría llevar a una etapa de importadores netos. El segundo es de índole geopolítica: el incremento en volúmenes ha generado un aumento de precios de casi el 50%. Un posible acuerdo en Medio Oriente podría disminuir esa volatilidad y hacer que los precios no contribuyan tanto a las cifras actuales”, argumentó.
El precio del barril de petróleo, que superó los USD 100 tras el conflicto en la región, cerró recientemente por debajo de los 80 dólares, gracias a un acuerdo entre dos países clave que facilitaría la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transita gran parte del petróleo y gas natural liquado comercializado globalmente.
Además, se espera que junio presente menores liquidaciones del sector agro en comparación con mayo, que históricamente es el mejor mes. No obstante, se anticipa que los niveles seguirán siendo favorables.
Se agregó que la baja en los precios internacionales del crudo, en el contexto de posibles distensiones en Medio Oriente, podría impactar negativamente en las exportaciones de combustibles. Asimismo, la disminución del precio del oro, que es clave para las manufacturas de origen industrial, también se ha visto influenciada por una menor incertidumbre internacional, aunque las proyecciones para el segundo semestre sugieren que los resultados podrían ser menos prometedores en comparación con la primera mitad del año.
















