El mandatario buscó transmitir un mensaje de ‘hiperblindaje’ a los mercados, afirmando que Argentina tiene garantizados todos los pagos de deuda hasta finales de 2027 y que el riesgo país actual está distorsionado por la ‘mochila histórica’ del país.
Uno de los aspectos más destacados por el Presidente fue la diferencia entre el riesgo país informado por JP Morgan y lo que él define como la ‘posición técnica’ de su administración. Mientras el indicador global promedia los 420 puntos básicos, Milei sorprendió al declarar que ‘el riesgo país de esta administración está en 60 puntos básicos’.
‘Todo lo que vence dentro de este mandato está en 60 puntos. Eso demuestra que, si con 500 puntos podemos crecer al 7%, imaginate lo que podríamos crecer con tasas en torno a 60. Argentina se va a convertir en Investment Grade —la máxima calificación otorgada por un conjunto de influyentes entidades crediticias— si seguimos al comando del poder’, vaticinó. Según el mandatario, el Gobierno trabaja en ‘limpiar’ la posición técnica en Wall Street para que el precio de los bonos se refleje en los fundamentos fiscales.
En un mensaje directo a los inversores escépticos sobre la capacidad de pago, Milei fue claro: ‘Tenemos cerrado todo el financiamiento hasta que termine el gobierno’. Detalló que el Banco Central adquirió ya 11.000 millones de dólares, superando la meta de 10.000 millones establecida por el FMI para el año, y destacó que la posición de reservas líquidas, junto con el manejo de swaps y futuros, conforma un ‘arsenal’ para enfrentar ataques especulativos.
Sin embargo, el momento más tenso surgió cuando analizó la historia de ‘estafas’ a los ahorristas argentinos. Milei no solo criticó al kirchnerismo y al Plan Bonex, sino que también incluyó a Mauricio Macri en su reproche. ‘¿El reperfilamiento existió o no? Si le prestás plata a alguien y no te la devuelven, ¿cómo se llama? Es una estafa, un robo’, lanzó, distanciándose del expresidente al afirmar que su gestión, a diferencia de la de Cambiemos, ‘honró todas las deudas sin defaultear a nadie’.
En relación al dato del PBI (2,3% en el trimestre), Milei restó importancia al modesto resultado, calificándolo como ‘el peor dato que vamos a mostrar’. Fundamentándose en la tendencia cíclica del 0,3%, afirmó que la economía ya se expande a un ritmo anualizado del 4%.
‘Si la inversión se comporta como lo ha hecho a lo largo del siglo XXI, el PBI se estaría expandiendo al 5%. Y con el ritmo de este gobierno, debería estar creciendo al 7%’, explicó. Además, defendió los indicadores sociales de su gestión, asegurando que la pobreza mensual ha disminuido del 57% al 28-29%, ‘sacando a 14 millones de personas de la pobreza’, y que la indigencia se redujo en dos tercios.
Por otro lado, Milei desmintió de manera contundente que esté en sus planes una ampliación de la Corte Suprema, calificándolo como un ‘invento periodístico’. Confirmó que está enfocado en el estudio de pliegos para cubrir vacantes judiciales, subrayando que ya se han nombrado 74 jueces durante su mandato.
Finalmente, el Presidente destacó los ‘tres motores’ que impulsarán la inversión en la segunda mitad del año: ‘Estamos frente a un cambio cultural impresionante. La gente dejó de pedir subsidios y pide trabajo. Inexorablemente, vamos a exterminar la inflación y la economía va a crecer’, concluyó.
















