La última ocasión en que Boca Juniors no avanzó a la siguiente fase de la Copa Libertadores fue en 1994, cuando estaba al mando César Luis Menotti. Este año, el equipo empezó con buen rendimiento, sumando seis puntos en los primeros dos partidos, pero después su desempeño se fue deteriorando.
En el encuentro, Boca mostró cierta iniciativa al principio, con intentos de Exequiel Zeballos y Marco Pellegrino. No obstante, las falencias defensivas, especialmente en jugadas a balón parado, permitieron que el gol chileno llegara. A partir de ese momento, el equipo xeneize recurrió repetidamente a lanzar centros al área, siendo Zeballos su única opción de desequilibrio real en la ofensiva. Leandro Paredes no brindó la claridad esperada en el mediocampo y, aunque Tomás Aranda demostró carácter, le faltó efectividad. En los minutos finales, se le anuló un gol a Ángel Romero por una milimétrica posición de fuera de juego, y el arquero Vicente Bernedo salvó un tiro de Paredes sobre la línea.
Así, la campaña del equipo auriazul concluyó muy por debajo de lo anticipado. En el Torneo Apertura, la eliminación llegó a manos de Huracán en octavos de final.
Universidad Católica culminó la fase como líder del Grupo D, acumulando 13 puntos, seguida por Cruzeiro con 11, ambos avanzando a los octavos de final. Mientras tanto, Barcelona de Ecuador se quedó en el último lugar con solo tres puntos.
Como resultado de su tercera posición, Boca Juniors se preparará para un playoff de la Copa Sudamericana contra O’Higgins de Chile, que ocupó el segundo lugar en su respectivo grupo. Superar esta instancia les permitiría acceder a los octavos de final. Sin embargo, esta opción no logra consolar a los aficionados, quienes se volcaron a las redes sociales para expresar su descontento tanto hacia los jugadores que mostraron un rendimiento por debajo de lo esperado como hacia Claudio Úbeda, cuyo contrato está por expirar, y hacia el presidente Juan Román Riquelme. Además, múltiples memes de hinchas de River Plate inundaron las plataformas digitales, burlándose de su rival histórico, lo que podría considerarse una revancha tras las mofas realizadas por los seguidores de Boca tras la reciente derrota de River ante Belgrano.














