Un análisis elaborado por un especialista en finanzas públicas y economía nacional evaluó la variación de los ingresos ajustados por inflación desde noviembre de 2023, el mes previo al cambio de gobierno, hasta mediados de 2026.
El estudio incluyó a trabajadores privados registrados, empleados públicos nacionales y provinciales, jubilados con haberes mensuales, jubilados que reciben el haber mínimo junto con un bono compensatorio y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
Los datos muestran que los beneficiarios de la AUH y los jubilados que perciben únicamente su haber mensual fueron los únicos grupos que registraron una mejora real de sus ingresos durante ese período.
AUH y jubilaciones, los sectores con mayor recuperación
Los ingresos de la AUH y las jubilaciones se actualizan mediante la fórmula vinculada a la inflación, aunque con un retraso de dos meses. En junio, por ejemplo, el incremento del 2,6% frente a una inflación del 1,9% permitió una mejora real del 0,6%.
Según el análisis, los beneficiarios de la AUH acumularon una mejora real del 100,5% entre noviembre de 2023 y junio de 2026, lo que implica que su ingreso prácticamente se duplicó.
El informe señaló que este grupo obtuvo un ingreso acumulado adicional equivalente a 26 prestaciones de noviembre de 2023.
En el caso de los jubilados que reciben solamente sus haberes mensuales, la mejora real acumulada fue del 9,1%, equivalente a un ingreso extra de 1,2 haberes de noviembre de 2023.
Los trabajadores privados, con una caída moderada
Entre los sectores que perdieron poder adquisitivo, los empleados privados registrados fueron quienes tuvieron la menor disminución real.
De acuerdo con el análisis, sus ingresos acumularon una caída del 3,6% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. La pérdida acumulada equivale aproximadamente a un salario mensual de noviembre de 2023.
El impacto del bono en las jubilaciones mínimas
Los jubilados que reciben el haber mínimo acompañado por un bono compensatorio registraron una evolución negativa de sus ingresos reales.
El estudio calculó una pérdida del 9,7% en comparación con noviembre de 2023. Según el análisis, la caída acumulada equivale a 1,9 ingresos mensuales de ese período.
Además, se señaló que para conservar el mismo poder adquisitivo que tenía al inicio de la gestión, el bono debería ubicarse en torno a los $155.000, en lugar de los $70.000 actuales.
El sector público, entre los más afectados
Los empleados públicos fueron los grupos con mayores retrocesos en términos reales.
Los trabajadores provinciales registraron una caída del 9,8% en su poder adquisitivo, mientras que los empleados públicos nacionales acumularon una disminución del 36,5%.
En términos acumulados, la pérdida equivale a 3,4 salarios de noviembre de 2023 para los trabajadores provinciales y a 8,8 salarios para los empleados nacionales.
Según el análisis, la evolución futura de estos ingresos estará condicionada por la situación fiscal y la capacidad de los distintos niveles del Estado para otorgar mejoras salariales.
La inflación y la actividad definirán la recuperación
La evolución del poder de compra en los próximos meses dependerá de varios factores. En el caso de la AUH y las jubilaciones, los ingresos podrían mejorar si continúa la desaceleración inflacionaria.
En cambio, para los empleados públicos, la recuperación aparece más limitada debido a las restricciones presupuestarias.
En el sector privado, la mejora dependerá de la actividad económica y del crecimiento de la productividad. Los datos muestran que la recuperación continúa siendo débil y concentrada principalmente en sectores vinculados al capital, como el agro y la minería.
Desde noviembre de 2023, el empleo privado registrado perdió alrededor de 235.000 puestos, con las mayores caídas en la industria, la construcción y el comercio.
Salarios registrados aún por debajo del nivel previo
La evolución reciente de los salarios también refleja dificultades para recuperar el poder adquisitivo perdido.
Según datos oficiales, los salarios registrados aumentaron en mayo, aunque el incremento quedó por debajo de la inflación acumulada en términos interanuales.
En el sector privado registrado, la mejora mensual estuvo acompañada por una caída real interanual, mientras que los salarios públicos también mostraron una disminución frente al mismo período del año anterior.
De acuerdo con estimaciones privadas, durante los primeros cinco meses del año el salario registrado promedio acumuló una baja real interanual superior al 3%, con descensos tanto en el sector privado como en el público.
El escenario actual muestra una recuperación desigual: mientras algunos ingresos vinculados a actualizaciones automáticas lograron recomponer parte de su poder de compra, otros sectores todavía enfrentan pérdidas acumuladas desde el inicio de la actual gestión.
















