Este escenario se produjo mientras se llevaba a cabo el pago de un vencimiento de 4.500 millones de dólares a acreedores privados. En la última sesión de la semana pasada, se saldaron 2.500 millones de dólares correspondientes a bonos Globales, y hoy se realizará el abono del restante que corresponde a bonos Bonar.
En su último cierre, el índice soberano se situó en 402 puntos, impulsado por la decisión de algunos inversores de reinvertir parte de los pagos recibidos en nuevos títulos argentinos. Además, una parte significativa de estos bonos está en manos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y del Banco Central, que los reinvierte automáticamente.
Por esta razón, al completarse los pagos el lunes, se esperaba una disminución del riesgo país, aunque esta no se ha materializado. Los 402 puntos del viernes representaron el mínimo histórico del riesgo país durante la era Milei, y para encontrar cifras más bajas es necesario retroceder hasta 2018, cuando el país era administrado por Mauricio Macri.
La expectativa también se ve alimentada por la presentación del plan financiero realizada la semana pasada por el Ministerio de Economía, que disipó algunas dudas de los inversores.
Un aspecto clave de este plan es que la emisión de deuda en el mercado internacional se presenta como una alternativa y no como una opción principal, lo que reduce la presión sobre la estrategia. Caputo mencionó que emitir constituye una “alternativa más”, pero no un objetivo prioritario. De este modo, la disminución del riesgo país permite al Palacio de Hacienda contar con un recurso adicional de financiamiento para garantizar los pagos de deuda durante el resto del mandato de Javier Milei.
















