Los datos surgen de los registros del Banco Central, que realiza un seguimiento mensual de las remesas de utilidades de empresas multinacionales. La posibilidad de acceder nuevamente al mercado oficial para distribuir ganancias había permanecido restringida desde 2019 y fue rehabilitada este año sobre la base de los resultados obtenidos por las compañías durante 2025.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, señaló que los giros acumulados durante 2026 alcanzaron los US$ 3.400 millones. Según explicó, una parte significativa de las utilidades que habían quedado pendientes de distribución ya fue enviada al exterior, mientras que el nivel esperado para lo que resta del año y el próximo se acercaría a un comportamiento más habitual.
La serie histórica del organismo muestra que durante la gestión de Alberto Fernández se giraron US$ 949 millones en utilidades a través del mercado oficial, pese a la vigencia de las restricciones cambiarias. En los dos primeros años posteriores a la liberalización, los montos habían sido de US$ 298 millones y US$ 457 millones, respectivamente.
Los mayores niveles de remesas de ganancias hacia casas matrices se registraron en 2010 y 2011, antes de la implementación del cepo durante el segundo mandato de Cristina Kirchner. En ambos años, los giros superaron los US$ 4.000 millones. Durante la presidencia de Mauricio Macri, el máximo se alcanzó en 2016, con US$ 3.100 millones, mientras que en 2019 el monto descendió a US$ 1.057 millones.
A pesar de la reapertura para el giro de dividendos, todavía permanecen algunas restricciones en el mercado cambiario. Entre ellas se encuentra la limitación para que las empresas operen de manera simultánea en el mercado oficial y en el financiero, además de la imposibilidad de adquirir divisas para atesoramiento. También deben liquidar en el mercado interno los dólares obtenidos por exportaciones o mediante emisiones de deuda en moneda extranjera.
Los registros del Banco Central procesados hasta junio permiten observar la distribución de los giros por actividad, aunque abarcan un universo menor al monto total de US$ 3.400 millones informado para 2026. En esa base, los giros acumulados entre diciembre y junio suman US$ 2.825 millones.
El sector de petróleo y gas concentró la mayor parte de las remesas, con unos US$ 811 millones, equivalentes a aproximadamente el 29% del total analizado. La cifra comprende tanto la extracción de hidrocarburos como las actividades de refinación.
La mayor proporción correspondió a la extracción de petróleo crudo y gas natural, mientras que la refinación aportó unos US$ 92 millones. Los giros del sector alcanzaron un máximo cercano a los US$ 460 millones en marzo y mantuvieron un nivel elevado durante los meses siguientes, hasta junio.
En segundo lugar aparecen las entidades financieras, clasificadas por el Banco Central dentro de la categoría de “otros intermediarios financieros”, con unos US$ 323 millones en remesas. La clasificación no permite precisar qué proporción corresponde a bancos u otras entidades del sistema financiero.
A fines de marzo, la Superintendencia de Entidades Financieras estableció un mecanismo que permite a los bancos de capital extranjero girar a sus casas matrices las utilidades correspondientes al año anterior en tres pagos. El esquema alcanza hasta el 60% de las ganancias.
La industria manufacturera también tuvo una participación relevante, aunque con diferencias importantes entre sus distintas ramas. La elaboración de productos alimenticios registró giros por unos US$ 295 millones, mientras que la fabricación de metales comunes alcanzó aproximadamente US$ 289 millones.
El sector tabacalero sumó alrededor de US$ 232 millones y la fabricación de sustancias y productos químicos aportó unos US$ 136 millones. En tanto, la industria automotriz, que comprende la fabricación de vehículos, remolques y semirremolques, registró otros US$ 78 millones.
El comercio acumuló cerca de US$ 129 millones, principalmente por actividades mayoristas. Dentro de esta categoría se encuentran distintas operaciones, entre ellas la comercialización de granos y cereales, aunque los datos disponibles no permiten establecer qué proporción de los giros corresponde a empresas cerealeras.
El sector de información y comunicaciones registró remesas por unos US$ 104 millones, concentradas principalmente en los servicios de información y no en las actividades de telecomunicaciones.
Por último, la minería acumuló cerca de US$ 98 millones, con predominio de las actividades vinculadas a minerales metalíferos y servicios de apoyo. También se registraron giros, aunque en montos menores, en la fabricación de maquinaria y equipos y en distintas actividades de servicios empresariales y de apoyo.
















