El Índice de Incertidumbre Económica, elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina, alcanzó los 55 puntos en mayo, marcando una tendencia en alza que se ha consolidado en los últimos meses, tras haber caído por debajo de 50 en enero.
El informe, al que se tuvo acceso, indicó que aunque existen avances en comparación con periodos críticos anteriores, el discurso actual sugiere una economía en la que resulta complicada la previsión de condiciones futuras.
En cuanto a las preocupaciones de los argentinos, el estudio evidenció un cambio significativo en el quinto mes del año, destacando que la política se convirtió en el motivo más mencionado, con un 30% de las respuestas.
Este aumento en la inquietud hacia la política se produce en medio de un escenario marcado por la controversia sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y las constantes discrepancias en el Gobierno. Además, se multiplican las críticas hacia el estilo de liderazgo del presidente Javier Milei.
La administración actual ha perdido control sobre la agenda pública y, al igual que en las elecciones legislativas de 2025, crecen las inquietudes sobre el futuro del país. En este sentido, se señala que el impacto de la política es comparable al observado durante la segunda mitad del año pasado en periodo electoral.
El empleo destaca como la segunda preocupación principal para los argentinos, alcanzando un 22% en mayo, lo que refleja un nuevo aumento que se alinea con el desplazamiento observado en meses recientes.
La creciente incertidumbre laboral se da en el contexto de una reconfiguración del mercado de trabajo a lo largo de los últimos años, caracterizada por cierres empresariales y pérdidas de empleos, coincidiendo con las políticas gubernamentales de apertura comercial y desregulación.
Desde el inicio de la gestión Milei, se han perdido 68,000 empleos en el sector público y 205,680 empleos formales en el ámbito privado, según datos proporcionados por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.
Asimismo, un 59% de las ramas productivas privadas ha reducido su número de trabajadores registrados durante la actual administración, siendo la construcción y la industria los sectores más afectados, de acuerdo con un informe de Misión Productiva basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
En tercer lugar, la inestabilidad económica se posiciona como un eje de preocupación, con una disminución en su medición, que se sitúa en 21%. La UCA explica que este descenso aleja aún más esta categoría del pico del 32% registrado en enero de 2024, coincidiendo con el inicio de la presidencia de Javier Milei.
En vista de este panorama, desde el Ejecutivo se confía en que la economía será un factor clave a la hora de votar, a pesar de la presente turbulencia política. El ministro de Economía, Luis Caputo, comentó que “el año que viene va a ser un año electoral absolutamente atípico, porque la economía por primera vez se va a llevar puesta a la política”.
Comparando con promedios previos de la actual gestión, el informe de la UCA revela que los 55 puntos de mayo están 3 puntos debajo del promedio registrado durante la presidencia de Milei. En comparación con administraciones anteriores, el actual indicador es 5 puntos inferior al promedio del gobierno de Alberto Fernández, mientras que la incertidumbre actual supera los 46 puntos del período de Mauricio Macri y los 36 puntos del segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner.
El análisis precisa que “estas comparaciones no corresponden a períodos de bonanza”, subrayando que durante estos años, la economía argentina ya enfrentaba diversas dificultades vinculadas a la falta de un crecimiento sostenible.
Finalmente, desde la UCA enfatizan que la incertidumbre no únicamente representa un dato estadístico, sino que es un factor decisivo que, al incrementarse, “desacelera el crecimiento económico y tiende a aumentar el desempleo”. Este aumento en la percepción de riesgo también repercute en el costo financiero para las instituciones y frena las inversiones de largo plazo, incluyendo las de infraestructura.
















