Bullrich ha cedido parte de su control tras un escándalo vinculados a un pliego judicial donde su bloque votó en diversas direcciones, incluyendo una abstención por parte de la ex ministra de Seguridad. Esto complica la posibilidad de avanzar en alguna candidatura, dado que una bancada de 21 integrantes está fracturada. Además, la ex líder macrista no ha podido resolver los ascensos diplomáticos que ya han sido decididos, lo que obstaculiza el progreso de otros en la Cancillería. También ha influido en esta situación Pablo Quirno.
La atención también se centra en Juan Carlos Pagotto, presidente de la comisión de Acuerdos, quien, al parecer alineado con la facción de Karina, no publicó el despacho judicial que desató esta confusión. Recentemente, actuando bajo órdenes de la Casa Rosada, intentó acelerar la recolección de firmas para el ascenso. Si este proceso avanza el próximo miércoles, y se aprueba rápidamente, Ibáñez podría ser considerado para el puesto de comandante en jefe del Ejército, en un contexto donde la oposición, que mantiene un diálogo abierto, ha interferido para frenar las maniobras del Ejecutivo.
“En la última sesión tuvimos que postergar la discusión sobre la ley de propiedad privada, que será tratada en los próximos días si logramos mantener la calma en el recinto. En lugar de buscar estabilidad, Pagotto y Bullrich tomaron la decisión de convocar sin previo aviso a Acuerdos para un único tema. Esto es insólito. Parece que creen que es sencillo burlarse de quienes normalmente apoyan. Si logramos llegar a la comisión, espero que no surjan cuestiones extrañas relacionadas con el pliego”, comentó un aliado. Esta referencia se relaciona con informes sobre supuestas irregularidades en adquisiciones militares.
Es relevante resaltar que en Acuerdos, Bullrich superó límites en la negociación política gracias al número que representa en el recinto, y aplicó un significativo golpe al kirchnerismo, otorgando solo dos de los 17 lugares que debía asignar, en contraste con el plan que había sido acordado anteriormente con el oficialismo. Al no presentarse a trabajar, el kirchnerismo se vio perjudicado, lo que llevó a Bullrich a otorgar puestos adicionales a Sandra Mendoza de Tucumán, Flavia Royón de Salta y Fernando Rejal de La Rioja.
Este contexto es donde se inició la polémica por el pliego judicial que afectó seriamente a la Casa Rosada y que fue utilizado por la ex ministra para posicionarse políticamente. En la votación en el recinto, Bullrich optó por la abstención en lugar de respaldar a una candidata cuestionada simplemente por su parentesco con un periodista no bien visto por el Gobierno.
Ibáñez busca ser ascendido de general de brigada a general de división, lo que le dejaría como único escalón por alcanzar el grado de teniente general, el más alto. La oposición se pregunta acerca de la urgencia de este ascenso y si es justificable otorgar las firmas el miércoles. Fuera de la facción de Milei, se rumorea que al ministro de Defensa, Carlos Presti, no le entusiasma este ascenso. Por otro lado, hay quienes minimizan las acusaciones y opinan que el militar tiene credenciales sólidas, lo que le permitiría aspirar a los planes que tenía la secretaria general de Presidencia, que actualmente continúan en espera.














