Inaugurada en 1928, la cancha de Aronimink se localiza en Newtown Square, Pennsylvania, a las afueras de la ciudad que vio nacer a la nación en 1776. Aunque había albergado solo un major anterior, el PGA Championship de 1962 ganado por Gary Player, así como eventos destacados en categorías femeninas y de veteranos, la restauración realizada en 2018 ha transformado el paisaje del campo, adaptándolo al golf moderno y restaurando su esencia original. Con un par de 70 y una longitud de 7394 yardas, la cancha ofrece ventajas para los que puedan golpear largo, aunque es evidente que este no es el único atributo indispensable para sobresalir en ella.
El hecho de que tantos jugadores compartan la cabeza de la clasificación indica que Aronimink está cumpliendo con su promesa de desafío. Scottie Scheffler, el local Alex Smalley, el sorprendente sudafricano de 21 años Aldrich Potgieter, junto a los alemanes Martin Kaymer y Stephan Jaeger, el australiano Min Woo Lee y el japonés Ryo Hisatsune, lograron cada uno 67 golpes (-3) y comparten el primer lugar tras los primeros 18 hoyos, logrando una ventaja de solo cuatro golpes sobre quienes ocupan el puesto 68. Esta paridad es un claro reflejo de la competitividad del torneo.
Lamentablemente, los argentinos Emiliano Grillo y Francisco Bidé han quedado rezagados. Ambos firmaron tarjetas de 76 golpes, ubicándose en el 135º lugar, y deberán mejorar significativamente en su próxima ronda para permanecer en la competición durante el fin de semana.
Entre los jugadores en la lucha se encuentran nombres reconocidos como Xander Schauffele, Patrick Reed, Shane Lowry (-2), Brooks Koepka y Jon Rahm (-1), pero el que más atrajo las miradas fue Jordan Spieth. Por novena ocasión, Spieth se presenta en este torneo con la esperanza y la responsabilidad de completar su Grand Slam. Desde que ganó el Open Championship en 2017, este es el único major que le falta por conquistar. Con un inicio de 69 golpes, se posiciona para luchar por el título. “Jugué mejor de lo que mi tarjeta indica”, comentó, elevando las expectativas de sus seguidores por ver si su sueño se materializa. “Lo cual es frustrante porque uno desea maximizar su rendimiento. Pero también es positivo.”













