“Me parece que en la provincia de Buenos Aires los sectores políticos, muchos ya se han expresado a favor de permitir que haya posibilidad de elegir a cualquiera, de no prohibir a ninguno”, expresó Kicillof en un mensaje dirigido a los alcaldes que han estado promoviendo esta reforma.
El líder del Partido Justicialista bonaerense hizo hincapié en que su situación es distinta y recordó que la Constitución provincial le impide buscar un nuevo mandato, aclarando que no aboga por esta reforma en su beneficio. Sin embargo, subrayó su creencia en que los municipios deben operar bajo otra lógica: “Es muy infrecuente que a nivel de gobiernos locales no haya posibilidad de que se presenten todos los candidatos para que el pueblo vote a dirigentes que conoce, que son cercanos”. Asimismo, defendió a los intendentes, sugiriendo que la comunidad los juzga: si lo hacen mal, “los conoce el pueblo”.
Fuentes del Gobierno de la provincia indicaron que la decisión de reactivar este debate no es casual. “Nosotros entendemos que es fundamental tener re re para ganar la Provincia. Por eso Axel y Verónica hicieron esas declaraciones ahora y también han estado impulsando este tema desde el año pasado, por eso Ayelén Durán, que es de nuestro espacio, presentó el proyecto que busca eliminar el límite a la reelección de intendentes”, afirmaron.
Además, señalaron que la discusión no se limita a lo municipal: “Para ganar el gobierno nacional, las elecciones municipales son cruciales, por lo que hay que hacer todo lo posible para que esta ley pueda ser aprobada, ya que los intendentes son quienes reúnen votos en sus respectivos territorios”. En este contexto, comentaron que “Kicillof cree que deben estar claras las reglas de cara a las elecciones”.
Magario apoyó la propuesta en sus redes sociales, sosteniendo que “Axel Kicillof propone algo absolutamente lógico” al buscar que no se excluya a los intendentes más cercanos a la comunidad. Hace unos meses, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, ya había expuesto la postura oficial al calificar la ley vigente como “proscriptiva”, argumentando que la Constitución sólo establece límites para el gobernador y el vicegobernador.
La normativa que actualmente restringe las reelecciones, la Ley 14.836, fue sancionada en 2016 durante la gobernación de María Eugenia Vidal, y contó con el apoyo del Frente Renovador. Esta ley establece un máximo de dos mandatos consecutivos para intendentes, concejales, legisladores provinciales y consejeros escolares. En diciembre de 2021, la Legislatura, con Kicillof a la cabeza, efectuó una modificación fundamental: definió que el mandato comenzado en 2019 se computara como el primero de los dos posibles, permitiendo así que los intendentes compitieran en 2023. Esta interpretación excluye de la carrera electoral de 2027 a aquellos que fueron reelectos en esos comicios.
De no reformarse la ley, 80 de los 135 intendentes bonaerenses se verían impedidos de postularse nuevamente en 2027, de los cuales 51 pertenecen al peronismo, 16 son radicales, siete del PRO, cinco de partidos vecinales y uno de La Libertad Avanza tras dejar el PRO.
Este intento de reforma no es nuevo; ya en 2025 hubo un primer intento que acabó en un empate político. Luis Vivona, exsenador y actual diputado, propuso en su momento una iniciativa que permitía la reelección indefinida únicamente para legisladores y concejales, dejando fuera a los intendentes, lo que generó descontento en el movimiento que respalda a Kicillof. En respuesta, Ayelén Durán propuso un proyecto alternativo que incluía a los intendentes.
En junio de 2025, el Senado aprobó la iniciativa de Vivona por un voto, obteniendo media sanción, pero el proyecto quedó estancado en Diputados por la falta de consensos. El proyecto de Durán, en cambio, no logró avanzar, evidenciando las tensiones internas entre los aliados del oficialismo.
La resistencia a la reforma proviene no solo de la oposición, sino también de aliados dentro de la fuerza de Kicillof, como La Cámpora, cuyos líderes no consideran urgente la reforma argumentando que existan otras oportunidades políticas para los intendentes que no logren su reelección. El Frente Renovador se opone tenazmente al cambio, defendiendo la ley de 2016 como un pilar de su plataforma.
La discusión en el Senado pasará por la Comisión de Reforma Política, presidida por una senadora del Frente Renovador, que sostiene que el límite no puede ser modificado. Internamente en el movimiento que respalda a Kicillof, se reconoce que este es el principal obstáculo a resolver antes de avanzar, identificando además que la falta de acción refleja una presión sobre los intendentes.
En el panorama opositor, el PRO también se opone firmemente a la extensión de los mandatos, mientras que la UCR presenta posturas dividas. Aunque algunos en la oposición admiten que si el peronismo lograra unir sus votos podría no enfrentar obstáculos insalvables debido a su quórum propio en el Senado, el oficialismo evalúa sumar apoyos adicionales.
Paralelamente, entre los intendentes afines a Kicillof, se está gestando una alternativa: la autonomía municipal. El intendente de Castelli, Francisco Echarren, trabaja en la redacción de la primera Carta Orgánica Municipal de la provincia, que permitiría a los municipios establecer su propio régimen electoral, incluida la posibilidad de reelecciones indefinidas. Esta iniciativa, que cuenta con respaldo en el Concejo Deliberante local, podría presentarse como un plan B ante las dificultades para reformar la normativa a nivel provincial.
Con la campaña de 2027 cada vez más cercana y la interna de Fuerza Patria sin resolver, el oficialismo bonaerense se encuentra en una carrera contra el tiempo. Si no logra unificar a sus propios sectores antes de que la discusión se vea opacada por la campaña electoral, una gran cantidad de sus intendentes podría quedar al margen de la contienda electoral en 2027.















