Un análisis de Regional Investment Consulting (Ricsa) indica que un usuario residencial básico beneficiado por subsidios —un hogar representativo con consumo promedio dentro del sector que recibe el apoyo estatal a nivel nacional— únicamente paga el 32% del costo real de la electricidad en su factura. El 68% restante es financiado con recursos del Estado. Este porcentaje es aplicable a un perfil estándar y puede fluctuar según el consumo y las segmentaciones vigentes, ya que los usuarios que exceden el bloque subsidiado o que no cumplen ciertos criterios enfrentan un mayor porcentaje del costo.
En abril de 2026, el precio estacional alcanzó los $86.929 por megavatio-hora (MWh), marcando un incremento del 36% en comparación con el año anterior, mientras que el usuario residencial con subsidio paga solo $37.693 por MWh. Aquellos sin subsidios llegan a abonar hasta $107.430 por MWh, cubriendo el 93% del costo total.
En este contexto, el Gobierno ha autorizado un nuevo incremento en las facturas de energía a partir de junio. Aunque en el interior del país está supeditado a los entes reguladores provinciales, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se prevé un aumento del 1,5 por ciento.
El estudio de Ricsa también revela que la demanda eléctrica del país tuvo un notable crecimiento en abril, alcanzando los 10.578 GWh, con un aumento interanual del 7,7%, impulsado en gran parte por temperaturas superiores a las medias históricas y un incremento en todas las regiones.
El sector residencial representó el 42% del consumo total. El crecimiento fue más pronunciado en el Noreste, Litoral y Patagonia (hasta 17,2%), mientras que el Gran Buenos Aires mostró un aumento más modesto.
En términos de oferta, el sistema tuvo que ajustarse tras una caída del 51,9% en la generación nuclear comparado con abril del año anterior, lo que resultó en un déficit de 466 GWh que fue compensado principalmente por un aumento en la generación térmica (+721 GWh) e hidráulica (+172 GWh), además de un incremento en las importaciones, que pasaron de 10 a 165 GWh.
Las energías renovables han consolidado su parte, representando el 39,5% de la generación local. La energía solar lideró el crecimiento interanual, con un aumento del 20,8%, y la eólica incrementó su participación en la potencia instalada, reflejando buenos factores de carga. En total, las energías renovables no convencionales, excluyendo la hidráulica mayor, cubrieron el 20,5% de la demanda del mes.
El informe enfatiza que, a pesar del ajuste tarifario y los incrementos recientes, la brecha entre el costo real de la energía y el monto que abonan los usuarios residenciales subsidiados sigue prácticamente sin cambios. El Estado sigue asumiendo una parte importante del gasto en electricidad, lo que mantiene una estructura de subsidios que afecta las finanzas públicas y la dinámica del sector eléctrico.
Desde principio de año, Argentina cuenta con un nuevo régimen de subsidios energéticos. Este SEF, establecido a través del decreto 943/25, implementa un esquema de subsidios para la tarifa de energía eléctrica, gas natural y gas propano por redes, así como para garrafas de 10 kilos, dirigidos a hogares que cumplen con determinados requisitos socioeconómicos y patrimoniales de vulnerabilidad.
Entre los criterios están: ingresos menores a tres Canastas Básicas Totales (aproximadamente $4,3 millones), titulares de Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP), veteranos de Malvinas o personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD). La medida busca, acorde con la línea del Ejecutivo, disminuir el impacto de los subsidios en las finanzas estatales y aclarar el coste real de la energía en el país.
Aproximadamente 8.731.765 hogares son beneficiarios del Subsidio Energético Focalizado (SEF) de un total de 16.472.523 usuarios de energía eléctrica, de acuerdo con los datos analizados del Anexo de la respuesta a la Pregunta 314 del informe del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enviado el 29 de abril a la Cámara de Diputados. Esto significa que el 53% de los usuarios del país recibe subsidios en sus facturas de electricidad, con una proporción de 19.027 beneficiarios por cada 100.000 habitantes. En el caso de la electricidad, la bonificación promedio es del 50% sobre un bloque de consumo específico.
Por otra parte, según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), los subsidios a la tarifa del agua, energía y transporte mostraron en 2025 una disminución real del 39% interanual. Simultáneamente, las tarifas que pagan las familias crecieron un 594%. Esto refleja el efecto de los ajustes, aunque la brecha entre lo que abonan los usuarios y el costo real continúa existiendo.















