El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció las medidas durante su discurso en el encuentro anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), realizado este martes en el Golden Center de la ciudad de Buenos Aires. El objetivo, explicó, es mejorar la liquidez de las empresas en un contexto de tasas elevadas y plazos de financiamiento limitados.
Las dos primeras iniciativas buscan dar alivio fiscal a las pequeñas y medianas empresas (pymes): suspender los embargos hasta mayo de 2027 y extender el plazo para adherir al plan de pagos hasta el 31 de octubre. Según el ministro, los cambios les permitirán a las firmas contar con más tiempo para ordenar sus cuentas.
“Vamos a extender (el plan de pago) las deudas hasta el 31 de octubre y les vamos a dar también 18 meses de plazo para que tengan también más holgura financiera, porque obviamente entendemos el costo financiero para las pymes es un problemón y no es necesariamente algo que se va a solucionar en un mes o dos”, sostuvo Caputo.
El ministro señaló que esas medidas representan el margen de acción disponible para el equipo económico dadas las condiciones fiscales actuales. Aun así, las calificó como de un “enorme beneficio”.
La tercera iniciativa permitirá a las pymes utilizar la totalidad de los saldos a favor por exportaciones o por el Impuesto al Valor Agregado para cancelar deudas aduaneras. Para las grandes empresas, el porcentaje habilitado crecerá progresivamente hasta que se resuelva el problema de los reintegros, indicó Caputo.
“Yo soy un fanático de esta porque realmente creo que joroba mucho a las empresas, que es a famosa devolución de los reintegros. Joroba muchísimo, tanto a las pymes como a las grandes. Es un monto enorme que nosotros que el Gobierno siempre tardó mucho en devolver, seis, nueve meses, ni hablar cuando la inflación era más alta y el costo de eso para las empresas era fenomenal”, aseguró.
También anticipó que el Gobierno busca crear una suerte de cuenta corriente única aduanera entre las empresas y ARCA. “Es un gran paso hacia la implementación de lo que queremos hacer, que es que haya una especie de cuenta corriente única aduanera entre las empresas y ARCA, porque la realidad es que es ridículo que ARCA les esté debiendo plata al mismo tiempo que les cobra por los mismos servicios”, afirmó.
La cuarta medida consiste en líneas de crédito del Banco Nación Argentina para el sector automotor, con plazos de tres, cuatro y cinco años y una tasa fija cercana al 25%. Caputo dijo que el Gobierno viene trabajando “codo a codo” con esa actividad para ponerlas en marcha.
“Estos créditos dirigidos si son importantes, como nombre antes lo del FGS al crédito hipotecario. No es que estamos inyectando pesos, no es un plan platita. Es tratarle de darle una solución en la coyuntura a un problema heredado y que va a llevar tiempo solucionar que es el del costo financiero. Alivianar el costo financiero para mi hoy es más relevante que cualquiera de las otras cosas que se escuchan”, comentó ante los empresarios.
Caputo sostuvo que las dificultades para ampliar el crédito no se explican solo por la disponibilidad de pesos. También mencionó la incertidumbre y la diferencia entre los depósitos de corto plazo y los préstamos de mayor duración. Según planteó, el Gobierno procura dar previsibilidad al sistema financiero y mejorar las condiciones de financiamiento de las empresas.
El ministro agregó que las pymes afrontan costos altos para financiar el capital de trabajo. En ese sentido, destacó la posibilidad de descontar facturas de grandes compañías una vez conformadas, una herramienta que permitiría a los proveedores obtener tasas inferiores a las bancarias. Las medidas se suman al propósito oficial de reducir los costos tributarios, regulatorios y financieros para el sector privado.
















