Los números dejan en evidencia el fracaso deportivo del conjunto que ahora dirige de manera interina Sebastián Romero. Racing no disputará competencias internacionales luego de 12 temporadas consecutivas, habiendo ganado solo 14 de los 42 partidos que jugó en el año, con 11 empates y 17 derrotas. El panorama es claro: no logró competir en ninguno de los cuatro torneos que disputó: Apertura, Clausura, Copa Argentina y Copa Sudamericana. Esta cosecha exiguo es decepcionante para un club que había generado grandes expectativas y que terminó la temporada alejado de sus objetivos.
Un dato que resalta el momento crítico de la institución de Avellaneda es que la campaña de 2026 es la tercera peor desde el retorno de la democracia al club en diciembre de 2008, habiendo obtenido solo el 42 por ciento de los puntos. El récord más bajo de ese período se registró en 2013, con un 37 por ciento, resultado de 12 victorias, nueve empates y 20 derrotas. En 2009, el mismo porcentaje fue del 41 por ciento, con 12 triunfos, 11 igualdades y 15 caídas. Estas estadísticas reflejan una temporada que quedará entre las más desafortunadas de la historia reciente del club.
“Me voy caliente porque veníamos a buscar el triunfo. Sabíamos que iba a ser un partido difícil”, comentó Romero desde el Monumental. Y agregó: “Estamos con mucha bronca, pero hay que seguir y volver al triunfo la fecha que viene. Esa es la mentalidad que tenemos. Estos momentos en el fútbol pueden suceder. Y a la gente no se le puede pedir más: siempre acompañan. El mensaje tiene que ser adentro de la cancha”.
Otro registro negativo que se destaca es que Racing no logró ganar ninguno de los clásicos disputados en 2026, acumulando 4 derrotas (1-0 y 2-0 ante River, 1-0 frente a Independiente y 3-2 contra Boca) y 3 empates (0-0, 1-1 y 1-1 con Boca e Independiente, respectivamente).
Afectado por este desenlace, Milito deberá empezar a tomar decisiones para intentar revertir la situación. Quienes lo rodean aseguran que la campaña lo impactó emocionalmente, aunque también sostienen que cuenta con la energía suficiente para enfrentar el próximo año con renovada vitalidad. La primera determinación será la elección del nuevo entrenador: Guillermo Barros Schelotto, actualmente en Vélez, y Nicolás Diez, en Argentinos, se perfilan como los principales postulantes.
Luego, se anticipa una profunda renovación del plantel, con la posibilidad de sumar hasta 10 refuerzos. Racing necesita reestructurarse, recuperar competitividad y aspirar a estar a la altura de sus propias exigencias. El reto de Milito será transformar el golpe sufrido en el Monumental en un punto de partida, y no en la antesala de otra temporada de fracasos.
















