A través de sus redes sociales, Georgieva valoró las mejoras en los fundamentos económicos de la Argentina y su capacidad de resistencia frente a las dificultades externas. “Damos la bienvenida a las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia, anclados en la disciplina fiscal mientras muchos países luchan con altos déficits”, expresó.
La titular del FMI también señaló que los equipos técnicos trabajan de manera coordinada para concluir las negociaciones correspondientes a la tercera revisión del programa vigente con la Argentina.
Por su parte, Caputo calificó el encuentro como “excelente” y afirmó que durante la reunión se analizaron cuestiones económicas tanto internas como externas. Según el ministro, Georgieva elogió la disciplina fiscal argentina y la consideró ejemplar a nivel mundial, incluso frente a los shocks globales.
El reconocimiento se produjo después de que el FMI publicara la nueva edición de sus Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), en la que redujo su pronóstico de crecimiento para la Argentina en 2026 del 3,5% al 2,1%.
Las proyecciones de analistas locales son más moderadas. Algunas estimaciones ubican el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) en torno al 1,5% o incluso por debajo de ese nivel. Un informe reciente de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) proyectó que el crecimiento interanual del segundo semestre no superaría el 0,6%, frente al 2,3% registrado durante el primero. De acuerdo con ese cálculo, la expansión anual quedaría por debajo del 1,5%, lejos de las previsiones de entre el 3% y el 5% formuladas a comienzos del año.
En este escenario, el Gobierno argentino y el FMI continúan negociando los términos de la tercera revisión del programa. Entre los puntos en discusión figura un desvío de aproximadamente $500.000 millones en la meta de superávit fiscal correspondiente al primer semestre.
Parte de esa diferencia se vincula con la decisión oficial de moderar la reducción de los subsidios, en un contexto de dificultades económicas para los hogares y señales de debilidad en la actividad.
Según las previsiones incluidas en el planteo original, el organismo podría otorgar una dispensa o *waiver* por el incumplimiento de la meta, lo que permitiría mantener vigente el programa. Al mismo tiempo, las partes deberán revisar los objetivos establecidos para el cierre del año.
Las negociaciones se extendieron durante varias semanas después de que el equipo técnico del Fondo concluyera su trabajo en Buenos Aires. Entre los principales desacuerdos se encuentran la estrategia cambiaria y la política monetaria. El FMI mantiene su postura favorable a una flexibilización de las restricciones cambiarias y a una aceleración de las compras de divisas.
Durante su estadía en Bangkok, Caputo también tiene previsto reunirse con las autoridades del Grupo Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El objetivo es avanzar en los avales necesarios para que la Argentina pueda acceder a financiamiento de bancos privados que contribuya a cubrir las necesidades del programa financiero.
















