La delegación industrial estuvo encabezada por el presidente de la entidad, Martín Rappallini, y contó con la participación de los vicepresidentes David Uriburu y Rodríguez Pérez Graziano, el secretario del Comité Ejecutivo, Eduardo Nougués, y la directora ejecutiva, Laura Bermúdez.
Por el Gobierno participaron el secretario de Coordinación, Pablo Lavigne; la subsecretaria de Política Industrial, Daniela Ramos; y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman. La reunión se realizó en el Palacio de Hacienda y había sido solicitada en distintas oportunidades por la entidad industrial, luego de los desacuerdos que habían surgido durante el Día de la Industria.
Uno de los planteos centrales de la UIA fue la necesidad de establecer un “puente” que permita acompañar al sector durante la transición hacia una economía más abierta. Dentro de ese esquema, la entidad puso especial énfasis en la situación de las importaciones provenientes de China.
El encuentro se produjo mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, se encontraba en Estados Unidos junto al presidente Javier Milei. Tras la reunión, no se difundió una fotografía oficial ni hubo detalles públicos sobre los puntos discutidos por las partes.
En paralelo, desde el Gobierno se comunicó un nuevo récord histórico en el volumen de las exportaciones agroindustriales. La UIA, por su parte, no difundió públicamente precisiones sobre el contenido de la reunión ni sobre la respuesta recibida a los reclamos presentados.
El contexto de la industria está marcado por una caída del 4,9% registrada en julio, según el último dato oficial mencionado en el encuentro. Los indicadores correspondientes a agosto difundidos por el sector privado también muestran un comportamiento similar.
La administración nacional mantiene su postura de no aplicar políticas específicas para determinados sectores productivos. En cambio, sostiene que aquellos segmentos que perdieron competitividad frente al nuevo esquema económico deberán avanzar en procesos de reconversión.
Dentro de ese escenario, la reunión entre los representantes industriales y los funcionarios quedó centrada en la presentación de las propuestas de la UIA y en el intercambio sobre la situación del sector, sin que se comunicaran modificaciones en la orientación de la política económica.
















