La obra estará comprendida dentro del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y contempla la construcción de un tendido de 753 kilómetros entre Tratayén, en Neuquén, y La Carlota, en Córdoba. El trazado atravesará el gasoducto Centro Oeste y permitirá posteriormente conectar con Tío Pujio y con el gasoducto Norte.
A partir de esas conexiones, el sistema podrá transportar gas hacia Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy, ampliando la llegada del gas producido en Vaca Muerta a distintas regiones del país.
La inversión inicial prevista para el gasoducto es de US$1.500 millones, mientras que el desembolso total ascenderá a aproximadamente US$2.200 millones al incorporar las obras complementarias. El proyecto contempla tramos de 36 y 30 pulgadas y, durante su etapa de mayor actividad, podría generar alrededor de 2.000 puestos de trabajo.
El nuevo tendido permitirá que industrias y centrales termoeléctricas de la región accedan al gas de Vaca Muerta a valores estimados de entre US$3 y US$4 por millón de BTU. La disponibilidad de ese suministro permitiría sustituir parte de las importaciones provenientes de Chile y Bolivia y reducir el consumo de combustibles líquidos, cuyos precios durante el último invierno superaron los US$20 por unidad.
Según las proyecciones de TGN, el proyecto, denominado gasoducto Manuel Belgrano, permitiría reducir importaciones por unos US$700 millones y generar oportunidades de exportación por otros US$450 millones.
La infraestructura también apunta a asegurar un flujo de gas argentino hacia la frontera con Bolivia. Desde allí, el suministro podría llegar a Brasil, donde permitiría sustituir parte de las importaciones de gas licuado y ofrecer una alternativa adicional frente a la generación hidroeléctrica durante períodos de sequía.
El proyecto también abre la posibilidad de una mayor participación de proveedores locales vinculados a la construcción de infraestructura energética. La provisión de caños podría quedar a cargo de Tenaris, mientras que Techint Ingeniería y Construcción podría intervenir en las obras civiles.
En paralelo, TGN prevé iniciar a fines de septiembre un proceso para convocar a un concurso de capacidad. El mecanismo permitirá que las empresas productoras de Vaca Muerta compitan para incorporar su producción al nuevo sistema de transporte.
Además de las compañías vinculadas al proyecto, otras productoras con participación previa en el mercado brasileño podrían evaluar su incorporación al esquema.
Por las características y el volumen de inversión requerido, TGN también analiza presentar el proyecto ante el Ministerio de Economía para acceder a los beneficios contemplados en el RIGI.
La decisión de avanzar con la obra se produce mientras continúa pendiente la renovación de la concesión de TGN sobre su red de gasoductos. El contrato vigente tiene plazo hasta diciembre de 2027.
















