El presidente firmó un decreto de necesidad y urgencia para reorientar recursos hacia la Base Naval Integrada de Ushuaia y la Base Petrel, en la Antártida. La medida apunta a ampliar las capacidades de Defensa y avanzar con obras que llevan varios años de desarrollo.
El proyecto de la base naval en Ushuaia había sido anunciado en 2022 y comenzó a ejecutarse en 2023, aunque desde entonces tuvo un avance limitado. Actualmente, los trabajos realizados dejaron una platea destinada a la instalación de un obrador.
La construcción de la Base Naval Integrada se plantea como una obra estratégica para Tierra del Fuego, tanto por su ubicación como por su función vinculada con el Atlántico Sur y el acceso a la Antártida. El proyecto busca reforzar las capacidades operativas y logísticas en el extremo sur del país.
El diputado nacional Miguel Rodríguez, presidente de La Libertad Avanza en Tierra del Fuego, destacó que la obra podría generar empleo para trabajadores y empresas de la provincia. Según señaló, el proyecto no tendría impacto únicamente sobre Ushuaia y las Fuerzas Armadas, sino también sobre distintos sectores de la economía local.
En ese sentido, Rodríguez sostuvo que la construcción requerirá mano de obra y servicios de empresas fueguinas. También consideró que Río Grande podría beneficiarse de la actividad vinculada con las obras, especialmente debido a que enfrenta una situación económica más compleja que Ushuaia, que cuenta con un mayor movimiento turístico.
El legislador consideró que la iniciativa representa un “antes y un después” para la provincia y recordó que la denominación oficial de Tierra del Fuego incluye a las Malvinas, la Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Rodríguez también señaló que el proyecto para establecer una base naval en Ushuaia tiene antecedentes de más de 50 años y remarcó que los trabajos iniciados en 2023 constituyen hasta ahora el principal avance concreto de la obra.
La iniciativa se encuentra vinculada además con el fortalecimiento de las capacidades argentinas para las actividades antárticas. En paralelo con la inversión prevista para Ushuaia, el Gobierno dispuso recursos para avanzar en la Base Petrel, en la Antártida.
La decisión oficial busca retomar y acelerar una obra que permaneció demorada durante los últimos años y que el Gobierno considera estratégica para reforzar la presencia argentina en el extremo austral y mejorar el apoyo a las operaciones antárticas.
















