La medición incluyó preguntas sobre la situación económica personal y nacional, la aprobación del Gobierno y la imagen de distintos dirigentes. También consultó sobre la continuidad del actual modelo económico, la expectativa de resultados y la intención de voto para las próximas elecciones presidenciales.
Javier Milei aparece como el dirigente con mayor nivel de voto asegurado entre los cinco nombres evaluados: el 26,5% afirmó que lo votaría en 2027, mientras que el 13,2% manifestó que podría hacerlo. En tanto, el 54,8% señaló que no lo elegiría.
Axel Kicillof se ubica prácticamente en el mismo nivel de respaldo firme, con un 25,9% que aseguró que lo votaría y un 18,9% que consideraría hacerlo. El 52,7% respondió que no votaría por el gobernador bonaerense. La diferencia entre ambos dirigentes en el voto seguro es de apenas 0,6 puntos porcentuales.
Los resultados no constituyen una simulación de primera vuelta, ya que los candidatos fueron evaluados de manera individual.
Patricia Bullrich aparece en tercer lugar, con un 19,3% de voto seguro. A su vez, el 27,7% indicó que podría apoyarla, mientras que el 50,5% descartó votarla.
Entre los demás dirigentes incluidos en la medición, Myriam Bregman obtuvo un 11,9% de voto seguro y un 30,9% de potencial apoyo. El 51,7% manifestó que no la votaría. Victoria Villarruel, por su parte, registró un 5,9% de intención de voto firme, un 25,3% de potencial y un 62,8% de rechazo. Ninguno de los cinco dirigentes evaluados alcanzó el 30% de voto seguro.
La encuesta también consultó sobre el rumbo económico que debería adoptar el país después de las elecciones de 2027. El 59,8% de los participantes afirmó que quiere un cambio de modelo, mientras que el 38,7% se inclinó por mantener el actual y el 1,5% no respondió.
La posición varía de manera marcada según el nivel socioeconómico. Entre los sectores de mayores ingresos, el 60,7% prefiere mantener el modelo y el 36,8% plantea modificarlo. En la clase media, las respuestas aparecen prácticamente divididas: el 49,5% opta por la continuidad y el 50,1% por un cambio.
Entre los sectores más vulnerables, en cambio, el 72,6% se pronunció a favor de modificar el modelo económico, mientras que el 25,3% expresó su preferencia por mantenerlo.
Las percepciones sobre los ingresos aparecen como uno de los principales elementos del escenario relevado. El 81,2% de los encuestados considera que su salario no acompaña la inflación, frente a un 14,3% que sostiene lo contrario. Esa percepción también aparece entre quienes votaron al oficialismo en las elecciones legislativas de 2025, con un 61,2% que considera que sus ingresos no se ajustan a la evolución de los precios. Entre los votantes opositores, la proporción llega al 95,2%.
En relación con la situación financiera de los hogares, el 65% de los participantes afirmó que agota su presupuesto antes del día 20 del mes. En contraste, un 22,9% aseguró que logra llegar a fin de mes, mientras que un 10,7% manifestó que puede ahorrar.
El relevamiento también midió cuánto tiempo están dispuestos a esperar los encuestados para observar resultados económicos de la gestión de Gobierno. El 53,2% respondió que “ya se le acabó la paciencia”, mientras que un 22,9% afirmó que ya observa resultados.
Un 8,1% señaló que esperaría hasta fin de año, un 4,8% hasta mediados de 2027 y un 11% hasta las próximas elecciones presidenciales.
En cuanto a la imagen de los dirigentes, Milei obtuvo un 32,7% de valoración positiva, resultado compuesto por un 20,1% que calificó su imagen como “muy buena” y un 12,6% que la consideró “buena”. La valoración negativa alcanzó el 56,4%, mientras que el 10,4% tuvo una opinión regular.
Kicillof registró un 36,2% de imagen positiva, frente a un 50,5% de valoración negativa y un 12,6% de opiniones regulares. Su evaluación presenta diferencias según el nivel socioeconómico: entre los sectores de menores ingresos alcanzó un 48,9% de valoración positiva, mientras que entre los de mayores ingresos cayó al 24,7%.
Bullrich obtuvo un 37,2% de imagen positiva, un 49,8% negativa y un 12,4% de opiniones regulares. Aunque su valoración positiva supera a la de Milei y Kicillof, su nivel de voto seguro para 2027 es inferior, con un 19,3%.
Bregman fue la dirigente con mayor valoración positiva entre los cinco nombres analizados, con un 41,3%. Sin embargo, también registró un nivel elevado de valoración negativa, que llegó al 44,2%. Esa percepción no se traduce en el mismo nivel de respaldo electoral: el 11,9% afirmó que la votaría.
Villarruel, en tanto, presentó el nivel más bajo de imagen positiva, con un 18,9%, frente a un 55,3% de valoración negativa y un 23,7% de opiniones regulares. También obtuvo el menor nivel de voto seguro entre los dirigentes incluidos en la medición, con un 5,9%.
















