A lo largo de su carrera, el fútbol siempre fue una fuente de motivación en sus momentos adversos, un medio para renacer una y otra vez. Jorge estuvo detrás de cada uno de esos intentos, desde sus primeros pasos en el deporte hasta el último Mundial, donde, a pesar de su enfermedad irreversible, lo animó a seguir adelante. Ahora, sin esa figura que lo guió durante toda su trayectoria, Messi deberá comenzar a replantear su vida y su futuro, tanto en Inter Miami como en la selección, al tiempo que se reevalúa la carga emotiva que tuvo cada paso en el Mundial, el esfuerzo para llegar a la final y el profundo impacto de la derrota ante España, que contrasta con el anhelo colectivo de regalarle a Argentina una nueva estrella.
“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?”, compartió Messi en un conmovedor mensaje en redes sociales, generando una ola de apoyo, incluidos mensajes de sus compañeros de selección y de grandes figuras del fútbol. La tristeza en sus palabras también dejó un interrogante abierto que solía posponerse: ¿qué pasará ahora?
Desde la final del Mundial, Messi ha utilizado las redes solo para expresar gratitud por el apoyo recibido y recordar a su padre. La AFA ha estado en contacto constante, disponible para el capitán, pero conscientes de su situación, han evitado tocar el tema de su continuidad en la selección. Tampoco se han realizado conversaciones al respecto con el resto del plantel, pese a que Messi había insinuado que ese torneo podría marcar el cierre de su ciclo con la camiseta argentina, aunque no descartando la posibilidad de continuar por un tiempo más. Desde el punto de vista futbolístico, a los 39 años mostró un rendimiento sobresaliente, siendo decisivo con goles y asistencias, manteniendo la capacidad de cambiar el rumbo de un partido en cualquier momento.
“Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar”, relató en uno de los momentos más emotivos de su mensaje.
Messi también reveló cómo el Mundial afectó su condición física, el peso que sintió durante las semanas del torneo y la presión de lo que sucedía en Rosario. “Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”, confesó, una declaración que ilumina su experiencia durante el torneo y que a su vez suscita otro cuestionamiento sobre su futuro.
Sus allegados aseguran que Messi sigue encontrando en el fútbol una vía para afrontar el duelo, aunque sin el respaldo cotidiano de Jorge y en la etapa final de su carrera, requerirá tiempo para tomar decisiones. Su padre no solo fue su progenitor, sino también su representante, el principal consejero y quien estuvo a su lado a diario, desempeñando un papel crucial en su carrera durante más de 20 años. Su ausencia trae consigo múltiples cambios en la vida del futbolista.
En Inter, le han dado plena libertad para unirse al equipo cuando lo considere, aunque el conjunto necesita ganar a León para mantener sus posibilidades de avanzar en la Leagues Cup. Algo similar ocurrió tras su vuelta del Mundial, cuando llegó de madrugada a Miami y comenzó a entrenarse solo un par de horas después. Hasta finales de agosto, el equipo tiene por delante otros cuatro partidos en la MLS, y Messi tiene la intención de integrarse lo antes posible. En octubre de 2025, extendió su contrato hasta diciembre de 2028, pero incluye cláusulas que le permiten finalizarlo antes del cierre de cada temporada.
Mientras tanto, en Rosario permanece latente la posibilidad de verlo jugar alguna vez con la camiseta de Newell’s. Esta opción cobró fuerza tras hacerse pública la enfermedad de Jorge, dado que podría haber deseado acompañar ese proceso más cerca de su familia; sin embargo, por ahora sigue siendo una posibilidad incierta.
En el ámbito de la selección, la situación tampoco está definida. La próxima fecha FIFA está programada entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, seguida de otra ventana entre el 9 y el 17 de noviembre, donde Argentina podría jugar hasta cuatro partidos. La AFA tiene la intención de organizar un encuentro en el Monumental, similar al realizado tras la Copa del Mundo frente a Curazao, para rendir homenaje a los futbolistas por su segundo puesto en el Mundial. Dependiendo de la decisión que tome Messi, ese partido podría transformarse en una despedida frente al público argentino, o en un capítulo más antes de continuar, tal vez, hasta la Copa América de 2028.
La AFA comprende que aún no es el momento de abordar estas cuestiones, aunque la presencia o ausencia de Messi es determinante incluso para establecer los honorarios de los amistosos que se puedan pactar, pues al menos dos encuentros podrían jugarse en China.
Por primera vez en mucho tiempo, Messi se enfrenta a la incertidumbre. A lo largo de su carrera, siempre contó con su padre para guiar sus decisiones, y ahora deberá aprender a hacerlo sin esa valiosa compañía.














