“No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompan las relaciones. Nosotros no lo llevamos al plano institucional. Esperamos que el embajador regrese al país lo antes posible”, sostuvo Quirno en una entrevista.
El canciller añadió que Argentina no planea “responder a las declaraciones de Lula ni de los funcionarios brasileños” y subrayó que cada uno tiene una visión diferente sobre las elecciones: “Hay una contienda electoral que deseamos que se desarrolle de una manera y ellos de otra. Consideramos que lo que está haciendo Lula en Brasil no es lo que corresponde”.
Argentina y Brasil enfrentan una profunda crisis diplomática tras la participación de Milei en la ceremonia de proclamación de Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, como candidato presidencial. En este evento, el mandatario argentino se refirió a Lula con términos despectivos, calificándolo de “presidiario” y “ladrón”, y lo acusó de malgastar recursos públicos del país.
Milei también expresó su respaldo hacia Bolsonaro, considerándolo el único capaz de “parar a la basura socialista” en las próximas elecciones. Asimismo, se despachó contra el juez brasileño Alexandre de Moraes, al que descalificó llamándolo “basura calva” por su rol en el juicio que llevó a Jair Bolsonaro a ser condenado por golpismo.
Las reacciones del gobierno brasileño no se hicieron esperar; funcionarios repudiaron las palabras de Milei y se convocó al embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, mientras que el funcionario argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, fue llamado a consultas.
“Deben enmarcarse estas declaraciones en una serie de incumplimientos por parte de Milei en sus diferencias con Lula. Vemos el mundo de manera absolutamente distinta”, enfatizó Quirno. Agregó: “No vale la pena entrar en quién dijo esto o aquello. Argentina no eleva este asunto al nivel institucional; lo separamos del ámbito ideológico”.
Además, el canciller se refirió a una ola de críticas contra Argentina que emergieron durante el Mundial 2026, atribuyéndolas a redes sociales de “origen brasileño y mexicano”, aunque advirtió que no tenía pruebas sobre si alguien financió dicha campaña.
Milei, por su parte, había señalado que el gobierno brasileño estaría invirtiendo en una campaña en contra de Argentina, argumentando que “Argentina es un faro de occidente” y que el país desestabiliza a quienes perpetran corrupción.
Por otro lado, Quirno destacó la presencia de Javier Milei en la asunción de Keiko Fujimori en Perú, resaltando que esto representa un “cambio de tendencia en el continente”.
“Es un honor y un privilegio acompañar a Keiko Fujimori en su asunción en tan querido país. Esto ilustra el cambio de tendencias en toda la región: Chile, Honduras, Colombia”, concluyó. También remarcó que Milei se posiciona como un “defensor global de las ideas de libertad”, destacando una alianza estratégica con Estados Unidos, lo que refleja el liderazgo del presidente argentino en la región.














