Expertos del Hospital de Clínicas de la UBA informan que a partir de los 30 años, las lesiones musculares se vuelven más comunes, y a partir de los 35 años, el riesgo de eventos cardiovasculares aumenta significativamente.
“Cuando una persona que no se entrena de manera regular vuelve a jugar con intensidad, se produce un desbalance entre la demanda física del deporte y la capacidad real del cuerpo”, comentó el Dr. Jorge Franchella, director del Programa de Actividad Física y Deporte de la institución.
El Dr. Franchella destacó que este desbalance puede “elevar el riesgo de lesiones, provocar fatiga desmedida y desencadenar respuestas cardiovasculares excesivas”.
Entre las lesiones más comunes en el fútbol amateur, se encuentran las musculares, especialmente en isquiotibiales, aductores, gemelos y sóleo. También son frecuentes las lesiones de rodilla, que incluyen roturas de ligamento cruzado anterior, meniscos y esguinces, así como esguinces en el tobillo, detalló.
Para prevenir estas lesiones, se aconseja realizar entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana, enfocándose en glúteos, isquiotibiales, aductores y la zona media del cuerpo. “En el fútbol amateur, el entrenamiento de fuerza es escaso, pero es vital para prevenir lesiones y mejorar tanto la velocidad como la potencia”, afirmó el especialista.
Otro aspecto fundamental es la preparación antes del partido, siendo el calentamiento clave para activar el sistema neuromuscular, mejorar la coordinación y la velocidad de reacción, así como preparar el sistema cardiorrespiratorio. Esto ayuda a evitar picos bruscos de frecuencia cardíaca y presión arterial, además de disminuir la sensación de falta de aire en los primeros minutos de ejercicio.
A medida que se envejece, aumentan los riesgos asociados a la práctica deportiva, lo que requiere mayores cuidados. Desde los 30 y 35 años, las lesiones musculares se vuelven más frecuentes debido a la disminución de la elasticidad y la capacidad de recuperación. Por su parte, desde los 35 a 40 años, el riesgo de eventos cardiovasculares durante el ejercicio también se incrementa.
Además de la edad, hay señales que nunca deberían ser pasadas por alto. Al experimentar cualquiera de estos síntomas de alerta, se recomienda suspender la actividad y consultar de inmediato a un profesional de la salud.
Por último, el Dr. Franchella resumió tres claves para disfrutar del fútbol de forma segura.
















