La renuncia del ex jefe de Gabinete fue anunciada el sábado, y rápidamente comenzó a circular el nombre de Diego Santilli como posible reemplazo. Este domingo, Milei confirmó la designación del actual ministro del Interior, acompañando el anuncio con una fotografía junto a su hermana Karina y el nuevo jefe de Gabinete.
Bullrich comentó que la salida del ex vocero presidencial “genera un nuevo momento, un aire, una nueva respiración para el presidente y para todo el equipo de gobierno, y esto facilita retomar la agenda” que se encontraba “paralizada”. De hecho, el jueves anterior, el oficialismo había logrado hacer caer la sesión en la Cámara Alta ante el riesgo de una votación que pudiera llevar a la interpelación del entonces jefe de ministros. Con Bullrich al frente, el bloque ingresó al recinto, pero decidió no dar quórum, lo que resultó en la caída de la sesión, con el apoyo del PRO en esta estrategia.
“Tuvimos una situación muy clara en el Parlamento la semana pasada, cuando era evidente que no se podía llevar adelante la sesión porque podía tener un efecto dominó; eso mostraba que la agenda parlamentaria iba a estar trabada”, explicó la ex ministra de Seguridad en referencia a las intenciones de la oposición de avanzar con la interpelación a Adorni, quien está siendo investigado por enriquecimiento ilícito, y posteriormente exigir su renuncia.
“Utilizar algo que no se había empleado desde el cambio de la Constitución, como es la moción, era muy fuerte. Consideramos que eso podría ser un punto negativo para el Gobierno, por eso intentamos evitarlo”, aseguró Bullrich. A su vez, remarcó que el desenlace de esta situación “iba a dar vuelta al mundo; no era en absoluto positivo”.
En este marco, la legisladora compartió que se comunicó con la secretaria de Presidencia. “Ese tapón teníamos que solucionarlo de alguna manera; se lo expresé a Karina y ella mostró mucha comprensión”, explicó en diálogo con un medio de comunicación.
Por otro lado, la senadora libertaria reconoció el impacto personal que la salida de Adorni tiene para Milei. “Este ha sido un desenlace sin duda triste para él”, expresó, añadiendo: “El Presidente está consternado porque Adorni es uno de los fundadores que lo acompañó desde el inicio”; no obstante, insistió: “A veces el proyecto debe ser más que las personas, porque es para 47 millones de argentinos”.
“Yo provengo de un lugar en el que dije a millones de argentinos que voten por Milei y debo cumplir ese rol”, continuó analizando. Desde que se desató el escándalo, Bullrich mantuvo una postura firme y diferenciada del presidente y su hermana, quienes no se distanciaban de Adorni, mientras ella buscaba desvincularse de la situación. Desde el principio, reclamó la presentación inmediata de la declaración jurada de bienes del funcionario.
La senadora recalcó que sus declaraciones públicas no son el resultado de diferencias personales con ningún funcionario. “Es crucial cuidar las banderas del gobierno. Tuve el coraje de expresarlo, lo mismo hice con (José Luis) Espert, quien también está siendo investigado por lavado de dinero. “No es un asunto personal con Adorni”, afirmó la ex ministra, añadiendo: “Cuando suceden estas situaciones, algunos debemos ser sinceros; es esencial cuidar al proyecto, que es más importante que cualquiera de nosotros”.
Respecto a la designación de Santilli, Bullrich subrayó su trayectoria: “Diego ya venía trabajando en la agenda política desde el ministerio del interior; era el interlocutor más relevante en el Senado, coordinando y colaborando con nosotros”. Ahora, deberá incorporar a su coordinación política “la tarea del jefe de gabinete, que es gestionar las acciones de gobierno, manejar las cuentas públicas, el presupuesto, para que ninguna tarea quede rezagada”.
“Respeto mucho a Diego; es una persona muy proactiva, empática con la gente; creo que le irá muy bien”, dijo. Además, espera que la asunción prevista para el próximo martes genere “un aire político que permita que la ciudadanía sienta que el esfuerzo realizado hasta ahora vale la pena”.
“Este gobierno necesita reelección para establecer sus raíces”, insistió la ex ministra de Seguridad, concluyendo: “La medida del triunfo de un proyecto distinto al populismo es la reelección. Necesitamos que estos 530 días de Gobierno sean los más despejados posibles.” }
















