Las citas comenzarán a las 14 en las oficinas del jefe de Gabinete, ubicadas en la planta baja de la Casa Rosada. Este encuentro se da en un contexto de reestructuración del área de Comunicación del Ejecutivo, que busca redefinir su agenda en medio de la controversia que rodea al funcionario de origen platense.
El clima en la bancada libertaria ha sido alterado por esta convocatoria, considerada como un intento del funcionario, el más desprestigiado del Gobierno, de simular apoyo para frenar el avance opositor en el Senado. Ese mismo día, se llevará a cabo una reunión de labor parlamentaria que incluirá a los jefes de bloques, para decidir si se requerirá mayoría absoluta o dos tercios para avanzar con la interpelación de Adorni, un paso previo a una posible moción de censura.
Desde el oficialismo reconocen que “no hay uniformidad de criterios” en la bancada violeta en relación con la situación de Adorni. Patricia Bullrich, quien expresó en primer lugar sus objeciones a las demoras del jefe de gabinete en presentar su declaración jurada, aún no ha confirmado su asistencia a la reunión.
La diputada había recibido el viernes pasado una “invitación” de Ignacio Devitt, secretario de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, para visitar al depuesto vocero presidencial. La convocatoria ha suscitado el rechazo de varios miembros del oficialismo, quienes han preferido no expresar abiertamente sus opiniones en el grupo de Whatsapp compartido.
Luis Juez ya ha adelantado que no estará presente debido a una audiencia “impostergable” en los Tribunales de Córdoba, mientras que el senador formoseño Francisco Paoltroni también podría ausentarse, dado que regresa de un viaje a los Estados Unidos. Se prevén otras ausencias, ya que, según lo admitido por el oficialismo, “no hay uniformidad de criterios” sobre la situación de Adorni entre los 21 senadores de LLA en la Cámara alta.
El presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, fue convocado para las 14 y, a pesar de las especulaciones, ha confirmado su asistencia porque se considera “un hombre de diálogo” y tiene la esperanza de que cuando llegue el momento de votar la interpelación del jefe de gabinete, “todo el bloque votará junto”.
Se prevé que, tras las tres reuniones programadas, el jefe de gabinete comparta imágenes de estos encuentros para intentar mostrar respaldo, algo que, cabe destacar, actualmente no posee dentro del oficialismo. Solo Milei le otorga un apoyo incondicional, convencido de que su situación es fruto de relatos ficticios creados por los medios de comunicación.
A pesar de las críticas internas, es posible que el Ejecutivo logre postergar la interpelación en la Cámara alta, algo que ya consiguió en Diputados. El argumento del oficialismo es que las solicitudes de interpelación requieren un dictamen de comisión, que aún no tienen, y que para ser tratadas sobre tablas en el recinto, necesitan ser aprobadas con dos tercios de la composición del cuerpo, es decir, 48 votos si todos los senadores están presentes.
Una decisión dentro de la bancada violeta respecto a la presentación del informe de gestión de Adorni en la Cámara, programada para el 2 de julio, ya está tomada: no habrá preguntas, con el fin de evitar incomodar al funcionario o que se vea expuesto a contradicciones, como ocurrió durante su visita a la Cámara baja.
















