Como contraparte, Bullrich aceptó que en la sesión convocada para el próximo jueves 25 la Cámara alta aprobará el pedido de interpelación, que se llevará a cabo el 2 de julio. El desempeño de Adorni en esta instancia determinará si se podrá avanzar con una moción de censura ese mismo día.
Según establece el artículo 101 de la Constitución Nacional, se requiere el voto de la mayoría absoluta, es decir, más de la mitad de los miembros de cada Cámara (37 senadores y 129 diputados), para destituir a un jefe de Gabinete.
Esto implica que el jefe de Gabinete no asistirá al Senado únicamente para presentar su informe sobre la gestión del Gobierno, como había anunciado anteriormente, sino que deberá responder a las preguntas de los senadores acerca del incremento de su patrimonio reportado en el último año.
Bullrich confirmó el pacto al concluir la reunión de Labor Parlamentaria, donde se decidió postergar por una semana la consideración de los proyectos que reclaman la interpelación del jefe de Gabinete. “Se acordó sesionar el jueves 25: ese día se discutirán todos los proyectos que piden la interpelación y la moción de censura de Adorni. Si hay mayoría, se convocará a la interpelación para el 2 de julio”, expresó la líder del bloque libertario.
Además, Bullrich aclaró que el artículo 101 es aplicable, lo que significa que no se necesita un proyecto con dictamen de comisión para someter a votación en el pleno del Senado la aparición del jefe de Gabinete.
La decisión fue tomada por los líderes de todos los bloques y resultó de intensas y tensas negociaciones entre la senadora libertaria y los referentes de la oposición moderada durante las últimas 24 horas.
Estas negociaciones culminaron en un nuevo encuentro en el salón de reuniones del bloque radical, donde estuvieron presentes Eduardo Vischi (Corrientes) y Mariana Juri (Mendoza), presidente y secretaria de la bancada del centenario partido, además de los jefes de los bloques de Pro, provincias y Convicción Federal, entre otros.
Aunque los involucrados no brindaron detalles tras la reunión, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, sugirió que había un acuerdo al afirmar: “Hay humo blanco”.
Abdala se dirigía hacia el primer piso, donde esperaban los kirchneristas José Mayans (Formosa) y Juliana Di Tullio (Buenos Aires) para el inicio de la reunión de Labor Parlamentaria, en la que se fijan las fechas de las sesiones y su agenda.
Durante la reunión, que fue encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, Bullrich presentó la propuesta acordada con la oposición moderada, la cual se aceptó sin dificultades relevantes.
A pesar de que buscaban acelerar la caída de Adorni, el kirchnerismo aceptó la propuesta casi de inmediato, reconociendo que, una vez más, se encontraban en minoría y que no podían forzar la apertura del recinto sin el apoyo del oficialismo y sus aliados.
Mayans lo corroboró al declarar que se había decidido postergar la sesión para la semana próxima, con el compromiso de votar la interpelación de Adorni. Sin embargo, el senador insistió en que la bancada kirchnerista intentará avanzar con la moción de censura tras la interpelación del jefe de Gabinete: “Hay un acuerdo que establece que se pedirá la interpelación, pero nosotros solicitaremos la moción de censura porque (Adorni) ha incurrido en varios delitos”, afirmó Mayans.
El senador kirchnerista minimizó la importancia del informe sobre la situación del Gobierno que, por ahora, también está previsto que presente Adorni en el Senado el día de su interpelación. “Va a venir el 2 de julio, pero no para dar un informe, sino para responder a los cuestionamientos por lo que mal informó en Diputados y sobre su enriquecimiento ilícito”, destacó Mayans.














