Según la memoria anual presentada por el grupo español, las ventas brutas de Dia en el país alcanzaron los 1510 millones de euros, lo que representa una reducción del 15,1% en comparación con el año anterior. El grupo atribuye esta caída a la “fuerte contracción del consumo doméstico” y a una devaluación cercana al 40% del peso argentino durante el período analizado.
Este declive también tuvo repercusiones en la rentabilidad. El Ebitda ajustado del negocio en Argentina disminuyó de 26,1 millones de euros a solo 3,5 millones, marcando una baja del 86,7%. Como resultado, el margen pasó de 1,8% a 0,3% sobre las ventas netas.
Sin embargo, la empresa resaltó que consiguió mantener un resultado operativo positivo gracias a las acciones de eficiencia implementadas en el año. “El margen en Argentina se ve afectado por la caída de ventas, pero se ha compensado con mejoras operativas y una rigurosa disciplina en la gestión financiera y control de costos”, explicó el grupo en su informe anual.
La filial local también cerró con una pérdida neta de 51,3 millones de euros, un aumento respecto a la pérdida de 12,7 millones reportada el año previo, lo que se vio influenciado mayormente por el impacto inflacionario en sus estados contables.
A pesar del entorno desfavorable, Dia evitó caracterizar el desempeño argentino como una crisis estructural, enmarcándolo dentro de un contexto macroeconómico excepcionalmente complejo. En su memoria anual, la compañía destacó que el negocio local demostró una “elevada resiliencia” frente a la caída del consumo observada durante 2024 y la primera mitad de 2025.
Además, el grupo enfatizó que la filial argentina mantuvo su liderazgo en la venta de cercanía en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde cuenta con un 13% de participación de mercado, más de 1000 tiendas y una cobertura online que supera el 95% de la población.
En ese sentido, el CEO de Dia Argentina, Agustín Íbero, afirmó que la compañía está bien posicionada para beneficiarse de una posible recuperación del consumo. “Nuestro liderazgo en Buenos Aires, sumado a una estructura de costos optimizada y una estricta disciplina financiera, nos coloca en una posición única para reanudar un crecimiento rentable a medida que se recupere el consumo doméstico”, dijo.
La perspectiva fue corroborada por la casa matriz en la reciente reunión de accionistas. En este encuentro, el CEO global de Grupo Dia, el argentino Martín Tolcachir, destacó que la operación local terminó el año con un Ebitda positivo y como un negocio “completamente autofinanciado”, a pesar del deterioro del contexto económico en el país.
Mientras España se afianza como el principal motor del grupo, con crecimiento en ventas y mejora de márgenes, Argentina ha seguido funcionando como un mercado defensivo. La compañía sostiene que el ajuste ya se ha implementado y que, una vez que el consumo vuelva a crecer, la actual estructura debería facilitar una recuperación más ágil de los resultados.
















