La resolución establece que “adjudíquese la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 1/2025, Proceso N° 508-0002LPU25, a la firma JAN DE NUL N.V. – SERVIMAGNUS S.A. (CUIT 30717268640) por ajustarse a los extremos exigidos en los pliegos que rigen la presente licitación, resultando dicha oferta la más conveniente, calificada en el primer orden de mérito”. Con la firma de Iñaki Miguel Arreseygor, director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn), se da por finalizada una de las mayores licitaciones del gobierno actual.
El documento subraya que la Vía Navegable Troncal concentra el mayor movimiento logístico del país, con cerca de sesenta terminales a lo largo de su recorrido, a través del cual se transporta aproximadamente el ochenta por ciento de las exportaciones argentinas.
Desde el Ministerio de Economía se comunicó que se espera una reducción del 13,5% en los costos logísticos, destacando que el proceso fue considerado “una licitación histórica para el país”.
La cartera, liderada por Luis Caputo, aclaró que, al igual que en etapas anteriores, no se registraron impugnaciones al cierre del proceso licitatorio por parte de las empresas que participaron, lo que valida los dictámenes técnicos emitidos por la Comisión Evaluadora.
Se anunció que la firma del contrato, prevista para un plazo máximo de 30 días, marcará el comienzo de una nueva y moderna Vía Navegable, que incluirá obras de profundización y tecnología para mejorar la seguridad de la navegación y combatir el narcotráfico. Se estima que la empresa adjudicataria tendrá un ingreso anual promedio de aproximadamente US$628,2 millones, con un total proyectado de US$15.707 millones al final de la concesión.
Para los próximos 25 años, se anticipa un incremento del 38,1% en el tráfico internacional, un 28,2% en el tráfico de cabotaje, y un 52,4% en el tránsito de Santa Fe hacia el norte.
La Anpyn señala que el oferente realizará un esfuerzo significativo en inversiones en los primeros siete años, comenzando a recuperar costos entre el octavo y el décimo quinto año, con ganancias proyectadas a partir del año dieciséis.
Concluido el plazo para impugnaciones, que es de siete días, la Anpyn tomó algunos días más y finalmente emitió el acto administrativo de adjudicación, notificando al adjudicatario y al resto de los oferentes. Este acto será publicado en el Boletín Oficial, conforme lo estipulado.
La licitación fue lanzada el 19 de diciembre de 2025, con el objetivo de encontrar un concesionario que se encargue de la modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización, dragado y redragado de la vía navegable troncal. Este es un régimen de concesión de obra pública por peaje que supone riesgos para las empresas, sin respaldo del Estado. La concesión tiene una duración de 25 años desde la firma del contrato, con posibilidad de prorrogar por hasta cinco años adicionales.
La entidad ganadora deberá constituir una Sociedad de Propósito Específico, presentar garantías y llevar a cabo las actividades acordadas, cumpliendo con las especificaciones técnicas y normativas ambientales.
Además, se aclara que los oferentes no podrán ceder su participación en el contrato sin la autorización previa de la Anpyn, permitiéndose la transferencia de acciones que no implique un cambio de control, mientras que la que sí lo implique requerirá aprobación previa del concesionario.
Según información de Ciara-CEC, cada pie de profundización adicional representa la posibilidad de cargar aproximadamente 2200 toneladas más. Con una profundidad de 40 pies, se logra una mayor eficiencia, generando significativos ahorros en costos.
Gustavo Idígoras, en representación de empresas de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales, envió una carta a Luis Caputo solicitando la finalización prioritaria de la adjudicación, haciendo especial hincapié en la necesidad de eximir del IVA los servicios de dragado y balizamiento.
Finalmente, se prevé que el nuevo esquema tarifario asociará un peaje anual que oscilará entre US$65 y 80 millones, mientras que los beneficios estimados por buque varían entre US$1,8 y US$2,1 millones, ajustados al tamaño del mismo. La profundización a 38 pies generará una reducción de entre el 9% y el 11% en la cantidad de buques necesarios, lo que representa un ahorro logístico anual entre US$375 y US$456 millones, superando el incremento de costos tarifarios, según los cálculos de Ciara-CEC.
















