Un aspecto destacado de la propuesta es la introducción de la “Sociedad Automatizada”, que operará mediante algoritmos o inteligencia artificial, sin necesidad de empleados para sus funciones diarias. Además, se incluyen las “DAO” (Organizaciones Autónomas Descentralizadas), que pueden funcionar de manera autónoma total o parcialmente, utilizando tokens y registros en blockchain.
La iniciativa, promovida por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, persigue como meta principal eliminar la supervisión estatal sobre la organización empresarial de los socios, haciendo que las normas de esta ley sean supletorias: primará el estatuto interno de cada sociedad.
El ministro expuso en la red social X que “las restricciones estatales serán excepcionales y de interpretación restrictiva. Los registros públicos no podrán dictar resoluciones que limiten lo que la ley permite. Se eliminan las trabas burocráticas de los registros. El objeto social podrá ser amplio, plural y sin obligación de conexidad entre actividades”.
“Y si no se consigna objeto en el estatuto, se entiende que la sociedad puede realizar cualquier actividad lícita. Esto es esencial en un mundo tan cambiante como el que vivimos. También implica menos trabas burocráticas y más libertad para trabajar”, añadió.
Otro aspecto relevante de la reforma es que las sociedades tendrán la posibilidad de someter sus conflictos internos a leyes extranjeras o al derecho mercantil internacional, así como pactar cláusulas arbitrales en sus estatutos para la resolución de controversias, evitando de este modo la dilación en los procesos judiciales.
La propuesta también permite la digitalización integral de las sociedades: se reconoce el domicilio electrónico, se privilegian los libros y registros digitales, se facilitan asambleas a distancia, y se incorpora la posibilidad de constituir las sociedades mediante firma digital o electrónica, además de establecer un legajo digital público para cada entidad.
El proyecto continúa en desarrollo…















