“Durante décadas, la combinación de un sistema impositivo asfixiante, controles cambiarios e inflación elevada ha llevado a muchos argentinos hacia la informalidad”, expresó Espert. El legislador describió la nueva norma como la “segunda etapa del Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos”.
Asimismo, subrayó que “no son los argentinos quienes deben rendir cuentas al Estado, sino al revés; es el Estado el que ha faltado a su deber hacia millones de argentinos durante años”.
En relación con el contenido de la ley, Espert afirmó que significa un “cambio de régimen en materia tributaria”. Afirmó: “Vamos a abandonar el régimen persecutorio (…) y transitar hacia un sistema donde todos somos inocentes hasta que ARCA demuestre lo contrario”, destacando que el propósito principal es “proteger al ciudadano que ha ahorrado del desbarajuste de la casta política”.
Juan Pazo luego detalló los aspectos técnicos del proyecto, que se fundamentará en dos esquemas: uno centrado en un cambio de paradigma en el régimen general y otro enfocado en fortalecer la nueva regulación simplificada de Ganancias.
Acerca del régimen general, Pazo explicó que, “hasta ahora en Argentina, podías ser investigado como evasor con diferencias de un millón y medio de pesos, algo absurdo”. Con la implementación de la nueva ley, esos umbrales se incrementarán de forma considerable, lo que reducirá drásticamente el número de causas penales abiertas.
“De unas 7,000 causas actualmente en el ámbito penal tributario, solo quedarán unas 200 en curso”, precisó. También se anticiparon modificaciones en los plazos de prescripción: “Se disminuirá de 5 a 3 años siempre que los ciudadanos o empresas hayan presentado su declaración jurada a tiempo”.
Además, Pazo destacó que “quienes incumplan y reciban notificación podrán resolver su situación pagando lo que deben. Los problemas impositivos se gestionan económicamente”. En lo que respecta al régimen simplificado, explicó que aquellos que se adhieran pagarán impuestos sobre ganancias “únicamente por su facturación, sin tener en cuenta su variación patrimonial”.
Ilustró con un ejemplo: “Si en ese ejercicio fiscal una persona adquiere cinco departamentos, ARCA solo cobrará impuestos sobre lo que haya facturado, descontando los consumos deducibles”.
El funcionario aseguró que esta nueva modalidad busca asegurar “que ningún futuro gobierno podrá perseguirlos por su situación patrimonial pasada”, añadiendo: “Gracias a esta ley, las amenazas provenientes del Estado quedarán relegadas al pasado”.
Finalmente, Pazo enfatizó que el nuevo régimen de regularización fiscal “no persigue un objetivo cuantitativo en términos de dólares”, sino que busca proporcionar una herramienta constante que permita a cualquier argentino “utilizar sus ahorros con libertad, sin necesidad de ocultarlos o simular consumos”.















