La inquietud de Scaloni creció aún más cuando se confirmó este domingo por la mañana el diagnóstico del lateral de River, quien ya experimentaba molestias y, durante la victoria contra Rosario Central en las semifinales del torneo Apertura, sintió un dolor en el muslo y tuvo que abandonar el partido al finalizar el primer tiempo, además de haber fallado un penal. En ese mismo encuentro, Marcos Acuña, quien es una opción clave para reemplazar a Nicolás Tagliafico en la banda izquierda, fue preservado debido a una sobrecarga que arrastraba desde su calentamiento previo al duelo contra Gimnasia La Plata, del miércoles, y que lo mantuvo en duda hasta el último momento: finalmente ingresó al final, cuando restaban apenas siete minutos para concluir el partido.
De este modo, al menos tres jugadores fundamentales de la defensa argentina llegarán sin ritmo a los amistosos previos al inicio del Mundial, y es posible que alguno de ellos ni siquiera pueda ser parte de esos encuentros: el primero será el 6 de junio frente a Honduras, en Texas, y el segundo el 9 de junio ante Islandia, en Alabama, siete días antes de que dé comienzo la fase de grupos. Molina, quien ha tenido un gran rendimiento en el Atlético de Madrid, sufrió un desgarro en el muslo izquierdo el 9 de mayo contra el Celta de Vigo y recién podría estar disponible a finales de mes, durante la semana de preparación en Ezeiza antes del viaje a Estados Unidos. En este contexto, será crucial ver si Scaloni opta por arriesgarlo o preservarlo para el partido de apertura, ya que Montiel cumpliría los 21 días de recuperación justo el día en que Argentina se enfrente a los centroamericanos.
Asimismo, la situación de Cuti Romero es otra preocupación, ya que se está recuperando de un esguince en el ligamento colateral de la rodilla derecha y podría estar alejado de los campos de juego por hasta ocho semanas. El defensor del Tottenham ya se ha quitado la férula que inmovilizaba su pierna durante la primera fase de su recuperación y está trabajando intensamente en Londres con la intención de estar disponible para el choque contra Argelia. Para supervisar su progreso, Luis García, uno de los kinesiólogos de la selección, viajó a Inglaterra para colaborar con Romero en su proceso de rehabilitación.















