El trasfondo de esta enemistad entre Caputo y los primos Menem ha sido objeto de análisis por diversas fuentes cercanas a ambos grupos, quienes coinciden en que la relación nunca fue particularmente óptima. Se han señalado episodios que los han alejado, pero todos apuntan a que las elecciones de 2025 marcaron un punto de inflexión. “Ahí empezaron a jugar más fuerte”, afirman quienes están al tanto de la situación. Es relevante señalar que ambas facciones, si bien responden al mismo Presidente, operan bajo diferentes liderazgos: por un lado, Karina Milei; por el otro, el asesor presidencial.
La decisión de eliminar la cuenta anónima solo confirma que pertenece a ustedes, “mogólicos”.
Desde el inicio del mileísmo, los Menem y Caputo compartieron, junto a otros actores, áreas dentro del Estado. Algunos sostienen que las disputas con Victoria Villarruel desviaron la atención de esta rivalidad, pero que, tras la salida de la vicepresidenta de la gestión, la confrontación interna adquirió un nuevo enfoque. “La relación nunca estuvo bien”, admitió un informante de la Casa Rosada.
Los primeros indicios de discordia surgieron de diferencias en la comunicación. Los Menem acusaban a Caputo y su equipo de actuar como propagandistas, sin difundir las actividades de los diputados y de perjudicar la imagen de Karina Milei, mientras que, desde el entorno de Caputo, se alegaba que Martín Menem era celoso con la información y buscaba adelantarse a Caputo en las interacciones con aliados.
Estas tensiones iniciales llevaron a conflictos más graves y a acusaciones de operaciones orquestadas. Fuentes próximas al karinismo informan que Martín Menem “perdió la confianza” en Caputo y su equipo cuando se dio a conocer que su empresa de seguridad había obtenido un contrato millonario en el Banco Nación, y la otra facción “no lo defendió”. Este incidente tuvo lugar en julio de 2025.
Un episodio similar se había producido anteriormente. En febrero de ese mismo año, se supo de la llegada de Laura Arrieta desde Miami con valijas no declaradas, lo que desató suspicacias entre los detractores de los Menem dentro del Gobierno. Hubo dos teorías: que se había filtrado a través de contactos massistas en Aeroparque o que los primos estaban implicados, ya que se les acusaba de que personal de la empresa de seguridad de los riojanos estaba en el lugar durante su llegada. Arrieta era empleada de Leonardo Scatturice, quien está vinculado a Caputo.
En agosto de 2025, la filtración de audios ilegales al entonces director de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Diego Spagnuolo, avivó aún más las sospechas internas en torno a los dos grupos.















