Sin embargo, la atmósfera no es de total armonía. Tanto en el entorno de Bullrich como en el del presidente, se reconoce que persiste un clima tenso, exacerbado en las últimas semanas por la insistencia de Bullrich para que Manuel Adorni presente su declaración patrimonial. Esta semana, Bullrich envió otra indirecta al adelantar su documentación a la Oficina Anticorrupción y al Senado, acompañada de comentarios similares de su círculo cercano, incluido el diputado Damián Arabia.
Por su parte, Adorni mantiene su plan de presentar su declaración antes del Mundial. “No se mueve ni se va a mover bajo los tiempos de otras personas”, aseguran allegados a él, quienes creen que su presentación servirá para aclarar movimientos patrimoniales desde el año 2025. Mientras tanto, el entorno de Bullrich sigue expresando escepticismo al respecto.
La decisión de Bullrich de hacer pública su situación patrimonial fue una jugada estratégica que busca presionar al ministro coordinador sin necesidad de comentarios en público. Esto, por supuesto, no ha sido bien recibido por el otro sector, lo que ha originado versiones sobre su posible exclusión de reuniones ejecutivas clave.
Fuentes cercanas al Presidente confirmaron que Bullrich está, en principio, invitada a la reunión del Gabinete que tendrá lugar el lunes por la mañana, después del tedeum que contará con la presencia de la cúpula del Poder Ejecutivo en la Catedral Metropolitana. Esta convocatoria fue determinada directamente por Javier Milei, quien enfrenta el reto de mediar no solo entre Bullrich y los karinistas, sino también entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el grupo asociado con Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados.
Por otra parte, se está considerando la implementación de un nuevo formato de reuniones, centradas exclusivamente en el Poder Ejecutivo. “No es solo de ministros, porque también tenemos secretarios presidenciales”, relata una fuente del gobierno. Un criterio que limitaría la participación de figuras como María Ibarzabal, secretaria de Legal y Técnica, y Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, lo que no sería una opción viable.
Este nuevo enfoque excluiría a Bullrich y a Martín Menem, quienes son parte del Poder Legislativo. En cuanto a Santiago Caputo, su situación es más ambigua, ya que tiene un contrato por locación de servicios bajo la Secretaría General de la Presidencia.
Las reuniones de la mesa política siguen en la agenda, siendo este el principal mecanismo de coordinación política tenido en cuenta en el Gobierno. Este espacio se estableció tras la derrota de La Libertad Avanza en las elecciones provinciales de Buenos Aires, con el objetivo de fortalecer la toma de decisiones entre los diferentes grupos oficialistas ante la disminución del poder dentro del denominado “triángulo de hierro”, conformado por Milei y Caputo.
Actualmente, la mesa política está liderada formalmente por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y sus miembros suelen incluir al ministro del Interior, Diego Santilli; a Bullrich, como jefa de bancada de LLA en el Senado; al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; a Martín Menem; al asesor Santiago Caputo y al secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. El ministro de Economía, Luis Caputo, es invitado ocasionalmente, ya que muchas decisiones políticas impactan en la agenda económica y requieren coordinación entre ambos ámbitos.













