Las expertas destacan que el percarbonato no exige un esfuerzo significativo, ya que únicamente requiere agua caliente para activarse, generando una espuma que arrastra la suciedad, elimina olores y deja todo en óptimas condiciones. Además, no perjudica los tejidos ni las superficies.
Uno de los problemas más frecuentes en el hogar es la pérdida del color original de la ropa blanca, que suele tornarse grisácea. Para resolver esto, Julia y Natalia sugieren sumergir las prendas en un recipiente con agua caliente y añadir dos cucharadas de percarbonato, dejándolas en remojo por algunas horas antes de enjuagar. De este modo, se logra restaurar la blancura de sábanas, toallas y camisetas.
En cuanto a las manchas de sudor que aparecen en las axilas de las camisetas, el método recomendado consiste en mezclar percarbonato con agua templada hasta obtener una pasta, la cual se aplica directamente sobre la mancha. Se debe frotar suavemente y dejar actuar durante 20 minutos antes de proceder con el lavado. Según las especialistas, “el amarillo desaparece por completo”.
Las juntas de los azulejos, especialmente las de la ducha, tienden a acumular moho y suciedad. El procedimiento es similar: se prepara una pasta de percarbonato y agua templada, se deja actuar 20 minutos y se frota con un cepillo. El resultado es una superficie limpia y libre de moho.
Para limpiar el inodoro, donde las manchas de cal y sarro son difíciles de eliminar, Julia y Natalia sugieren agregar dos cucharadas de percarbonato junto con agua hirviendo. Se debe dejar actuar por media hora y luego frotar con la escobilla, lo que permite que las manchas se eliminen sin mucho esfuerzo.
Finalmente, las zapatillas de lona blancas pueden quedar como nuevas si se sumergen en un balde con agua caliente y dos cucharadas de percarbonato durante una hora. Según las expertas, “quedarán blancas, impecables y sin una sola marca”.















