“Lo importante es que la Argentina, no solo el sector público, sino también el sector privado, recupere el compromiso de cumplir con sus deudas. Eso implica que los bancos aprendan a prestar y los usuarios a tomar crédito”, afirmó Werning durante el panel moderado por la periodista Liliana Franco.
El evento, titulado The Power of Local Banking, también contó con la participación de Helmut Schleweis, presidente de la fundación mencionada; Niclaus Bergmann, gerente general de la organización; y Guido Zack, director de Economía de Fundar. El enfoque del encuentro se centró en el papel de la banca local en el desarrollo económico, la inclusión financiera y los desafíos a los que se enfrenta el sistema financiero argentino en el marco de la estabilización macroeconómica.
Las observaciones de Werning se produjeron pocos días después de que el Banco Central revelara que la morosidad del sistema financiero alcanzó el 7,3% en abril, la cifra más alta en años. En el caso de los hogares, la irregularidad llegó a un alarmante 12,1%, lo que representa un máximo en más de 20 años, impulsada principalmente por los préstamos personales y la financiación con tarjetas de crédito.
“Los bancos hace seis años no le prestaban a nadie del sector privado. En algún momento, dado el contexto de oferta de crédito, era lógico que la incobrabilidad aumentara. Esto proporciona a los bancos la información necesaria para prestar con mayor criterio en el futuro”, explicó el vicepresidente de la autoridad monetaria.
Werning también destacó que muchos consumidores contrajeron deudas bajo la premisa de una economía con alta inflación, donde durante años el acceso al crédito fue restringido y las tasas de interés se mantuvieron muy bajas. “Muchos apostaban a que la inflación iba a diluir sus deudas. En un contexto de equilibrio fiscal y externo, donde no hay necesidad de devaluación, las tasas reales se vuelven más elevadas. Esto constituye un aprendizaje”, sostuvo.
A pesar de los desafíos, expresó un pronóstico optimista respecto a la evolución del sistema financiero: “Pensamos que en el próximo ciclo de crédito habrá mayor prudencia. Los préstamos en pesos comenzarán a incrementarse, la mora ha tocado su pico y las tasas de fondeo son bastante estables”, aseguró.
Además, Werning destacó la fortaleza del programa económico actual: “Hemos enfrentado un shock del 50% del M2. Pocas economías pueden mantenerse en pie en ese contexto. Muchos decían que el sistema no era sostenible. El modelo es extremadamente robusto, con fundamentos sólidos”.
El debate se vio influenciado por la experiencia de la red de bancos alemanes Sparkassen, que se enfoca en la inclusión financiera y ha dejado su huella en alrededor de 50 países mediante la cooperación internacional. Schleweis explicó sobre el objetivo de compartir experiencias y encontraron soluciones adecuadas para cada contexto, subrayando que “sin dinero no se puede hacer nada”.
Aunque no ofreció recomendaciones específicas para Argentina, elogió el avance económico, señalando: “No pretendo dar consejos sobre lo que deben hacer. Pero están en muy buen camino. La Argentina se encuentra en una gran transformación macroeconómica. Los números indican que estamos en el sendero correcto, aunque lo importante es que esa mejora impacte en la vida cotidiana de las personas”.
Schleweis también tocó el tema de la confianza, esencial en el sector financiero: “El dinero se puede transferir, pero la confianza no. Las personas necesitan capital y aquellos que crean en ellas. Un banco local no es solo su balance”.
Zack advirtió que la reconstrucción de la credibilidad financiera es un proceso que requiere tiempo: “Retomar la confianza es un camino que lleva tiempo, pero los resultados valen la pena. Es fundamental cambiar la percepción de que quien apostó al peso perdió, además de detener la fuga de dólares del sistema”.
El economista de Fundar enfatizó que la normalización financiera no admite atajos, resaltando: “Es crucial tener cuidado con la flexibilización de la regulación. La solución lleva tiempo”.
Bergmann, por su parte, destacó los programas de educación financiera y asistencia a bancos regionales impulsados por la fundación en Argentina. “No venimos con un paquete prefabricado. Observamos dónde hay demanda y cómo podemos contribuir. Al final, las reformas tienen que ser aceptadas por las personas para llegar efectivamente a las empresas”, aseguró.
El foro fue inaugurado por el embajador alemán, Dieter Lamlé, quien concluyó su misión diplomática, subrayando que “no puede haber crecimiento sustentable sin un sistema de crédito suficientemente desarrollado” y resaltando la importancia de combinar la inclusión financiera, la confianza y la transformación digital para fortalecer el desarrollo económico.
















