El comunicado oficial del gobierno, emitido el martes por la noche y difundido en las redes sociales, anuncia que “El Gobierno porteño financiará la atención médica de vecinos con domicilio en la Ciudad que no tengan obra social ni prepaga y se atiendan en el Hospital de Clínicas”.
Los ciudadanos que cumplan con estos criterios podrán acceder a una variedad de servicios, incluyendo atención médica de emergencia, diagnóstico por imágenes, hemoterapia, internaciones no programadas, atención clínica, terapia intensiva y servicios de una unidad coronaria.
Frente a las quejas sobre la falta de financiamiento por parte del Gobierno nacional, la administración de Jorge Macri enfatizó que “la medida se enmarca en la decisión de fortalecer el sistema de salud de la Ciudad con prioridad para los porteños y una inversión histórica en obras”.
A principios de mayo, Marcelo Melo, director general del Hospital de Clínicas, expresó su preocupación por la precaria situación financiera que atraviesan los hospitales universitarios de la UBA. Durante una entrevista, destacó que la falta de ejecución de los fondos aprobados por ley para su funcionamiento pone en jaque la atención de más de setecientas mil personas, así como la formación de futuros médicos.
Melo indicó que la institución enfrenta una crisis debido a la falta de transferencia de una partida de 80 mil millones de pesos, destinada a financiar hospitales universitarios, la cual fue aprobada por el Congreso el año anterior y debía ser transferida entre enero y abril de 2026.
Debido a esta situación, alertó que, si no se realiza la transferencia presupuestaria, los hospitales podrían cesar sus operaciones en el corto plazo. “En estos meses fuimos achicando el funcionamiento, pero ya estamos en un extremo donde no podemos achicar más”, afirmó.
Esta reducción ya ha impactado en la atención inicial de los pacientes, quienes ahora deben esperar indefinidamente para poder acceder a estudios, internaciones o cirugías. Como resultado, la incertidumbre entre los pacientes ha crecido, ya que muchos reciben diagnósticos pero se ven impedidos de iniciar tratamientos dentro del hospital, obligándolos a buscar opciones externas, incluso al carecer de recursos o cobertura.
Asimismo, Melo mencionó que el hospital enfrenta dificultades para mantener equipos esenciales. Un ejemplo de esto es el resonador, que es crucial tanto para la atención como para la enseñanza, cuyo mantenimiento tiene un costo de $150 millones que no ha podido ser cubierto.
Además, la falta de financiamiento ha generado deudas con proveedores, quienes están considerando no participar en futuras licitaciones o aplicar recargos financieros. “Buscamos la buena voluntad de ellos”, concluyó.















