“Este es el momento con el que sueña cualquier boxeador. Y fue como siempre soñé que iba a darse”, comentó Chaves, visiblemente emocionado, el 25 de abril, pocos minutos después de su debut en suelo estadounidense, donde noqueó al experimentado mexicano Miguel Madueño en el tercer asalto con un electrizante cross de zurda que captó la atención internacional. “Estoy listo para pelear contra cualquiera. Eddie, largame al que vos quieras, yo voy a noquearlo”, expresó a Eddie Hearn, el CEO de Matchroom Boxing, con quien firmó un contrato de copromoción 18 días antes, aunque también mantiene relación con OR Promotions, la empresa de Osvaldo Rivero.
Este triunfo le permitió a Chaves, oriundo del barrio Santa Brígida en San Miguel, sumar su quinto nocaut consecutivo (todos antes del cuarto asalto) y alcanzar un récord perfecto de 22 victorias, 19 de ellas por la vía rápida. Esto lo posicionó en la mira de las grandes ligas del boxeo, motivando su pronta reaparición en el ring en las carteleras de Matchroom Boxing, una de las promotoras más importantes del mundo. Sin embargo, encontrar un rival no resultó fácil (los primeros nombres considerados fueron el mexicano René Téllez Girón y el estadounidense Justin Pauldo), obligando a un cambio en el plan inicial.
Finalmente, su oponente será Eridson García, un zurdo de 32 años con un historial de 23 victorias (14 antes del límite) y 2 derrotas. Este viernes, García peleará por tercera vez consecutiva contra un rival invicto; en sus dos combates anteriores, logró una victoria a puntos contra el japonés Taiga Imanaga en diciembre en Riad y fue derrotado a puntos por el estadounidense Andrés Cortés en abril en Las Vegas.
En esta que será su segunda pelea del año bajo el acuerdo con Matchroom Boxing, Chaves, de 25 años y ferviente hincha de Vélez, expondrá por sexta vez el título latino ligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que conquistó en julio de 2024 al vencer al sudafricano Xolisani Ndongeni. En un pasado, también fue campeón juvenil de la OMB, obteniendo el título con un nocaut en el segundo asalto ante el venezolano Keine Montenegro en noviembre de 2022, defendiendo luego su corona en cuatro ocasiones.
El camino que abre la OMB parece ser el más directo hacia una eventual oportunidad por el título mundial para Chaves, quien ocupa actualmente el segundo puesto en su ranking. En la cima está el estadounidense Abdullah Mason; además, está en el sexto lugar del Consejo Mundial de Boxeo y en el décimo de la Asociación Mundial de Boxeo. El galés Joe Cordina, quien estaba programado para enfrentar a Mason, debió retirarse del combate por problemas de visa debido a un proceso judicial en el Reino Unido relacionado con un incidente en febrero. Este lugar fue ocupado por el estadounidense Albert Bell, que fue noqueado por Mason en el último asalto. La situación del galés podría permitir que, si Chaves triunfa este viernes, pueda aspirar al primer puesto, acercándose a una pelea por el título.
Chaves forma parte de una familia con una rica tradición en el boxeo. Su abuelo, Rudecindo Chaves, fue un destacado boxeador en la década de 1960 y enfrentó a figuras como el doble retador mundialista Manuel González. Tras su retiro, Rudecindo estableció un gimnasio en su casa del barrio Santa Brígida, donde entrenó a futuras figuras del boxeo.
Tres de sus seis hijos eligieron el camino del boxeo. Ismael Armando se consagró campeón argentino superligero, mientras que Ariel Gabriel fue monarca nacional wélter y rival de renombrados boxeadores. Carlos Abel, por su parte, compitió en la categoría superpluma durante casi una década.
La tercera generación, compuesta por los nietos de Rudecindo, incluye a seis boxeadores profesionales. Entre ellos, Diego, apodado La Joya, fue campeón interino wélter de la AMB. Alan, hijo de Carlos Abel, sigue sus pasos, entrenado por su tío Ismael.














