El subsecretario de Ciencia y Tecnología de la Nación, César Oscar Lencina, presentó su renuncia luego de poco más de un mes en el cargo y expuso diferencias con la conducción de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. En una carta dirigida a la titular del área, Adriana Baravalle, y al jefe de Gabinete, Diego Santilli, denunció dificultades para desarrollar su trabajo, falta de acompañamiento institucional y situaciones de destrato hacia el personal.
Lencina había asumido a fines de septiembre, en reemplazo de José Luis Acevedo. Su salida se hizo efectiva el 29 de octubre y fue comunicada públicamente el sábado 31.
En el documento, el funcionario explicó que su decisión respondía a “dificultades persistentes” que le habían impedido cumplir adecuadamente con sus responsabilidades. También cuestionó la falta de una comunicación eficiente y de respaldo institucional para llevar adelante la gestión.
Uno de los puntos centrales de su presentación fue la denuncia de situaciones de “destrato y desconsideración” hacia integrantes del equipo de trabajo. Según planteó, esas conductas no coincidían con su forma de conducir organizaciones ni con su experiencia en liderazgo de equipos.
El exsubsecretario sostuvo que decidió dar un paso al costado para permitir una nueva dinámica de trabajo y garantizar la continuidad de las tareas del organismo.
La renuncia se produjo en medio de otros movimientos dentro de la estructura de Ciencia y Tecnología. Baravalle había asumido la conducción de la Secretaría después del desplazamiento de Darío Genua, en un cambio impulsado desde la Jefatura de Gabinete.
Tras la salida de Lencina, el Gobierno designó a Ricardo Fernando Crespo como nuevo subsecretario de Ciencia y Tecnología. La decisión buscó cubrir rápidamente el puesto y reorganizar el funcionamiento del área.
















