Por el oficialismo participarán el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem. En representación del PRO asistirán el jefe del bloque de Diputados, Cristian Ritondo, y el legislador Fernando de Andreis.
La reunión se realizará más de dos meses después del primer encuentro entre ambos sectores. Por el momento, las conversaciones no derivaron en un compromiso electoral. Hace un mes, Ritondo había advertido que todavía estaba lejos la posibilidad de cerrar un acuerdo de ese tipo.
Las negociaciones se desarrollan en un escenario de diferencias dentro del PRO. Entre ellas, se hicieron públicas las discrepancias entre el presidente del partido, Mauricio Macri, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Mientras algunos dirigentes, como Ritondo y De Andreis, buscan avanzar en un entendimiento con La Libertad Avanza, otros sectores impulsan la construcción de una alternativa propia para las próximas elecciones ejecutivas.
En ese debate también aparece la postura del exministro de Economía Hernán Lacunza, quien manifestó su rechazo a una eventual coalición con los libertarios y advirtió que un acuerdo de esas características podría llevar a la desaparición del PRO.
Las diferencias entre ambos espacios también se expresan en la Ciudad de Buenos Aires, donde los libertarios presionan al oficialismo porteño en la Legislatura. Uno de los principales puntos de conflicto es el Presupuesto 2027, cuyo respaldo quedó condicionado al pedido de eliminar las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) locales y avanzar en una reducción de impuestos.
Desde el sector libertario, la continuidad de las primarias es cuestionada por su costo. Sus referentes estiman que mantenerlas implicaría un gasto de alrededor de $29.000 millones.
La discusión sobre las PASO también atraviesa el Congreso nacional, donde su eliminación es uno de los objetivos del oficialismo. Sin embargo, Jorge Macri planteó que cualquier modificación del sistema electoral porteño debería comenzar a regir recién en las elecciones de 2031.
Con estos desacuerdos todavía abiertos, la nueva reunión buscará reactivar el diálogo entre el Gobierno y el PRO, aunque las diferencias sobre la estrategia electoral, la identidad partidaria y las reglas electorales siguen condicionando la posibilidad de una alianza.
















