Córdoba finalizó la temporada invernal de 2026 sin registrar fallecimientos por virus sincicial respiratorio (VSR) en menores de un año, tras haber reportado cinco decesos en 2025 y otros cinco en 2024. Las hospitalizaciones por este virus también sufrieron una merma significativa, con una caída del 73% en el grupo infantil y del 78% en la población general, según el informe del Ministerio de Salud provincial. Estos resultados representan un cambio notable en comparación con años anteriores, donde la bronquiolitis y otras infecciones respiratorias eran una de las principales causas de internación infantil. La estrategia preventiva que puso en marcha Córdoba este año por primera vez en el país consistió en combinar la vacunación de las embarazadas contra el VSR con la aplicación de anticuerpos monoclonales a los recién nacidos que no contaron con la protección materna adecuada. Esta iniciativa alcanzó una cobertura del 96,4% en la población infantil objetivo y se complementó con un esfuerzo de búsqueda activa de recién nacidos para asegurar su inmunización. No obstante, debido a la falta de información consolidada sobre los fallecimientos a causa del VSR en otras provincias, aún no se puede determinar si Córdoba fue la única jurisdicción que concluyó el invierno sin decesos por este virus. A pesar de esto, especialistas subrayan la relevancia de extender la protección a los bebés cuyas madres no recibieron la vacuna durante el embarazo. El VSR es una de las principales causantes de bronquiolitis y hospitalización en menores de un año en el país y se presenta con mayor intensidad en el hemisferio sur, especialmente en otoño e invierno, siendo responsable del 60% al 80% de los casos de bronquiolitis. Aunque tiene mayor impacto en infantes de menos de seis meses, también puede ocasionar infecciones graves en el resto del primer año de vida, incluso en bebés sanos y sin factores de riesgo conocidos. Ricardo Pieckenstainer, ministro de Salud de Córdoba, mencionó que se amplió el uso de las herramientas preventivas disponibles. La estrategia nacional se centra principalmente en la vacunación durante el embarazo, que se aplica entre las semanas 32 y 36 de gestación para transferir anticuerpos al bebé a través de la placenta. Sin embargo, no todas las mujeres acceden a esta inmunización, y en ocasiones la protección puede ser insuficiente. Para abordar estas situaciones, Córdoba introdujo anticuerpos monoclonales de acción prolongada, que, a diferencia de las vacunas, ofrecen defensas ya formadas contra el virus y otorgan protección inmediata con una única aplicación al bebé. Esta estrategia logró abarcar casi todos los recién nacidos. La iniciativa incluyó a niños nacidos entre el 1° de enero y el 15 de septiembre de 2026 cuyas madres no habían recibido la vacuna de manera adecuada, sin importar si las familias contaban con cobertura pública o privada. También se consideró a algunos niños mayores con condiciones especiales de riesgo. Según el informe oficial, más de 6800 niños recibieron el anticuerpo monoclonal, alcanzando una cobertura del 80% entre el grupo objetivo. En 22 departamentos provinciales, que representan el 85% del total, se logró o superó ese umbral. Pieckenstainer explicó que al contar con un alto número de inmunizados a través de diversos medios, se reduce tanto la cantidad de enfermedad como la severidad de la misma. Además de una disminución del 73% en internaciones de menores de un año, las hospitalizaciones en terapia intensiva presentaron una reducción del 85%. Desde enero hasta mayo, los equipos de inmunización llevaron a cabo un operativo de búsqueda puerta a puerta para localizar a todos los niños, recordando que esta tarea tomó entre 15 y 20 días de trabajo intenso y fue crucial para lograr la alta cobertura. La respuesta de las familias fue mejor de lo esperado. Las autoridades implementaron una campaña comunicacional para informar sobre los beneficios de la inmunización, compartiendo experiencias de otros países, como Chile, Paraguay y Bogotá. El efecto positivo también se reflejó en el sistema de salud: durante el pico de enfermedades respiratorias, registrado en la semana epidemiológica 26, Córdoba contabilizó 443 pacientes internados, en comparación con los 647 del año anterior. Entre los menores de cinco años hospitalizados, el porcentaje de muestras positivas para VSR se redujo un 65,31%. Además, la provincia reportó 1143 casos menos que la temporada anterior, con la tasa de incidencia en ese grupo alcanzando su nivel más bajo desde 2020. Hugo Pizzi, infectólogo y epidemiólogo cordobés, afirmó que estos resultados resaltan el potencial de incorporar herramientas preventivas para disminuir la gravedad de la enfermedad. “La estrategia fue formidable”, indicó, subrayando tanto la ausencia de fallecimientos como la reducción en las internaciones, que generalmente generan una elevada demanda asistencial durante los meses de frío. Eduardo López, infectólogo pediatra, añadió que la principal ventaja de este enfoque combinado es la posibilidad de proteger a los recién nacidos cuyos padres no recibieron la vacuna durante el embarazo. Este año, la cobertura de vacunación materna contra el VSR en el país se encuentra entre el 74% y el 75%, dejando a aproximadamente una cuarta parte de los bebés sin esa protección. “La ventaja de esta estrategia es que a ese grupo de recién nacidos se les puede administrar el anticuerpo monoclonal al nacer, asegurando así su protección”, explicó. López resaltó que países como Chile y España han alcanzado coberturas superiores al 95% gracias a la administración de anticuerpos monoclonales a los recién nacidos. También subrayó la necesidad de extender este beneficio a niños con condiciones de riesgo, como síndromes de Down, enfermedades neurológicas, cardiopatías, inmunodeficiencias o patologías pulmonares crónicas. En este sentido, Daniela Hozbor, experta en vacunas, declaró que ambas estrategias son “complementarias”. Un estudio argentino publicado en 2025 en una revista científica reconocida también aportó evidencias sobre la importancia de la prevención. La investigación, denominada BERNI, fue realizada en 12 hospitales distribuidos en siete provincias y analizó a 505 bebés menores de seis meses hospitalizados por infecciones respiratorias durante 2024. De esos, 286 contaban con diagnóstico confirmado de VSR. Se registraron tres fallecimientos relacionados con este virus, todos en hijos de madres que no habían recibido la vacuna durante el embarazo. El estudio, llevado a cabo por investigadores y universidades locales, encontró que la vacunación materna tuvo una efectividad del 78,6% para evitar hospitalizaciones por VSR durante los primeros tres meses de vida y del 71,3% en los primeros seis meses. En cuanto a las formas graves que requirieron internación, la protección alcanzó el 76,9%.
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