Durante su discurso, Milei sostuvo que al asumir encontró una economía en una situación crítica, con un desequilibrio monetario que, según afirmó, duplicaba al de 1975, un Banco Central en quiebra y un fuerte desfasaje fiscal. También comparó los indicadores de ese momento con los registrados durante la crisis de 2001.
El mandatario atribuyó al trabajo conjunto con el ministro de Economía, Luis Caputo, el ordenamiento de las cuentas públicas desde el inicio de la gestión. En ese contexto, calificó a Caputo como “el arquitecto del milagro” y destacó también al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y al canciller Pablo Quirno.
Milei sostuvo que recibió el Gobierno en un escenario cercano a la hiperinflación y repasó las medidas implementadas para contener la crisis. “Con la meta de lograr el equilibrio fiscal, que conseguimos en el primer mes de gestión gracias al ‘arquitecto del milagro’ Luis ‘Toto’ Caputo, realizamos una reducción del 30% y pusimos las cuentas en orden desde el inicio”, afirmó.
Además, vinculó el equilibrio fiscal con la recuperación del ahorro y el financiamiento de la inversión. “Recuperar el equilibrio fiscal significaba recomponer el ahorro, clave para financiar la inversión, lo que en este contexto requería respetar la propiedad privada”, señaló.
En relación con el nivel de endeudamiento, el Presidente sostuvo que alcanzar y mantener el equilibrio fiscal permitió llevar la relación deuda-producto al 35%.
Por último, Milei se refirió a la situación actual y afirmó que el aumento del riesgo país responde a factores globales. En ese contexto, sostuvo que, si fuera reelegido, el indicador “se desplomará” y proyectó un crecimiento del PBI per cápita de entre 7% y 8%.















