En las primeras horas del domingo, la escudería francesa aclaró que su condena no estaba enfocada “contra ninguna base de aficionados en particular ni contra los seguidores de un equipo o piloto”. Sin embargo, la referencia subyacente era clara respecto a lo que ocurrió con Norris. “Me sacaron de la carrera. Creo que la FIA debería ser más estricta y empezar a imponer suspensiones por este tipo de cosas”, expresó el piloto originario de Bristol, Reino Unido.
Como reacción a su declaración, los seguidores de Colapinto inundaron las redes sociales del británico con recriminaciones, insultos y comentarios homofóbicos. También se hicieron alusión a las semifinales del último Mundial de fútbol, donde Argentina venció a Inglaterra por 2 a 1 en Atlanta. “¿Un inglés dolido? El Jude Bellingham del automovilismo”, dijo un usuario en Instagram, haciendo mención al futbolista de Real Madrid, quien tuvo un altercado con varios jugadores de la selección argentina.
“Como equipo, sentimos que es necesario volver a alzar la voz contra el odio y los abusos en internet tras el Gran Premio de Azerbaiyán. No solo dirigidos contra uno de nuestros propios pilotos, sino también contra miembros de la comunidad de la Fórmula 1, incluidos los medios de comunicación, y contra nuestros rivales en la pista, a quienes respetamos, admiramos y disfrutamos enfrentando en la máxima categoría del automovilismo”, comenzaba el comunicado difundido en redes sociales.
El mensaje continuaba: “Los errores ocurren cuando se compite al límite y, independientemente del resultado o del desenlace, nadie debería ser objeto de comentarios de odio o abusivos. Condenar los abusos en las redes sociales no está dirigido contra ninguna base de aficionados en particular ni contra los seguidores de un equipo o piloto. Se trata de algo universal que debe ser señalado y reconocido por todos los aficionados al deporte”.
“Como hemos mencionado en ocasiones anteriores, condenamos enérgicamente las reacciones de algunos aficionados en internet y nos solidarizamos con la Fórmula 1, la FIA y los demás equipos en el objetivo de erradicar estos comportamientos. Se ha convertido en una costumbre en las últimas carreras y no puede ser tolerado”, agregó.
“Sabemos que, como participantes y parte interesada del deporte, del que nos sentimos orgullosos, tenemos la responsabilidad de alzar la voz y también de ayudar a encontrar una solución”, concluyó.
















