El conductor del automóvil resultó con golpes leves y recibió asistencia en el lugar. Como protocolo de seguridad, se interrumpió temporalmente el suministro eléctrico para facilitar la evacuación de los pasajeros en la formación.
El tren, que realizaba el trayecto entre Moreno y Once, había partido minutos antes de la estación Ramos Mejía cuando ocurrió el choque. A pesar de que el impacto fue de baja intensidad, se activaron los procedimientos de emergencia, lo que llevó a detener la circulación y evacuar a los pasajeros antes de reanudar el servicio.
Tras el accidente, aunque el servicio se normalizó, los trenes continúan operando con demoras y algunas cancelaciones en el trayecto entre Moreno y Once. En adición, durante la mañana, la línea ya enfrentaba interrupciones operativas debido a problemas técnicos en la zona de Liniers, lo que complicó aún más el flujo de los servicios.
Según el último reporte, las demás líneas metropolitanas siguen funcionando con sus frecuencias habituales.
















