Según el Informe Monetario Mensual del Banco Central (BCRA), la base monetaria promedió $46,4 billones durante el mes, con un incremento nominal del 1,7% respecto de julio y una suba real del 1,5%. Se trata del primer crecimiento real después de once meses consecutivos de retrocesos.
Sin embargo, la composición del aumento muestra que no se produjo una expansión generalizada del dinero disponible. El principal impulso provino del incremento de los depósitos de los bancos en sus cuentas corrientes en el BCRA, vinculados con la integración de encajes.
Durante agosto, esas cuentas registraron un crecimiento real del 2,5%, mientras que el circulante en poder del público cayó 0,5%. La diferencia resulta relevante porque muestra que una parte del aumento de la base monetaria quedó concentrada dentro del sistema financiero y no se tradujo en una mayor cantidad de dinero utilizado directamente por hogares y empresas.
Entre los extremos de agosto, la base monetaria aumentó en $1,3 billones. La principal fuente de emisión fue la compra neta de divisas al sector privado, por unos US$770 millones. También hubo operaciones de expansión vinculadas con el Tesoro, aunque una parte de esos pesos fue posteriormente absorbida mediante mecanismos de esterilización.
El comportamiento del M2 privado transaccional refuerza la señal de que todavía no existe una recuperación significativa de la demanda de dinero. Este agregado, que comprende el circulante en manos del público y los depósitos a la vista no remunerados, se mantuvo estable en términos reales durante agosto, con ajuste estacional.
En términos nominales, el M2 privado transaccional cayó 2,4% durante el mes, aunque el efecto de la inflación compensó esa baja y dejó la variación real en 0%. En lo que va de 2026 acumula una disminución real del 1,5%, mientras que frente a agosto del año pasado registra una contracción del 6,2%.
Dentro de ese agregado también hubo comportamientos diferentes. El circulante en poder del público disminuyó 0,5% real, mientras que los depósitos a la vista destinados a transacciones aumentaron 0,4%.
El M2 privado total, que además incorpora los depósitos a la vista remunerados, tuvo una evolución más débil. En agosto cayó 0,9% en términos reales y acumuló una baja interanual del 8,7%. Si se incorpora también al sector público, la contracción respecto del mismo mes del año anterior alcanza el 9,6% real.
De esta manera, la recuperación de la base monetaria no implica necesariamente una remonetización completa de la economía. Parte del incremento puede explicarse por factores regulatorios, como la integración de encajes, sin que exista un aumento equivalente del dinero disponible para el consumo y las operaciones cotidianas.
La dinámica también permite distinguir entre la emisión asociada a la compra de divisas y la cantidad de dinero que finalmente permanece en circulación. Durante los primeros meses del año, por cada $100 emitidos para adquirir dólares, aproximadamente $94 fueron posteriormente retirados mediante operaciones del Tesoro y del BCRA. Esto limitó el impacto de la compra de reservas sobre la liquidez de la economía.
A pesar del repunte registrado en agosto, la base monetaria todavía acumula una caída real del 7,9% en lo que va de 2026 y del 18,9% en la comparación interanual. Si bien comenzó a recuperarse desde el mínimo alcanzado en marzo de 2024, continúa en niveles históricamente bajos.
El comportamiento de los agregados monetarios muestra así una situación diferente a la que podría sugerir el aumento de la base monetaria. Mientras el BCRA incrementó la cantidad de pesos mediante la compra de divisas, la demanda de dinero por parte de familias y empresas todavía no evidencia una recuperación sostenida.
En este escenario, la confianza en el peso aparece como un factor central para determinar cuánto de esa emisión puede permanecer en la economía. Si los pesos generados por las compras de dólares no son retenidos por familias, empresas o bancos, deben ser absorbidos para evitar que se traduzcan en mayores presiones sobre la inflación o el tipo de cambio.
















