El indicador de JP Morgan incrementó un 0,59%, lo que equivale a tres unidades más en comparación con los 509 puntos del cierre previo. Durante la sesión, llegó a alcanzar los 514 puntos y acumula un aumento cercano a los 100 puntos básicos desde el inicio de agosto.
“Hoy tuvimos una jornada relativamente positiva para los mercados, con una baja significativa del petróleo y una compresión de las tasas largas de Estados Unidos”, declaró el director de CEPEC. También mencionó que la posibilidad de un acuerdo para normalizar el tránsito por el estrecho de Ormuz provocó una importante corrección en los precios de la energía, con el WTI retrocediendo un 4,6% hasta USD 82 y el Brent cayendo por debajo de USD 90.
Este fenómeno resulta relevante para Argentina, dado que una menor presión sobre los precios energéticos contribuye a mitigar los riesgos inflacionarios a nivel global y facilita las condiciones financieras internacionales. “A esto se le suma una reducción de 7 puntos básicos en el Treasury a 10 años, que cerró en 4,63%, otorgando un respiro a los mercados emergentes”, detalló.
En cuanto al mercado local, se observó un comportamiento más selectivo, siendo el tipo de cambio un aspecto a considerar. El dólar mayorista cerró en torno a $1.511,50, mientras que el Banco Central adquirió apenas USD 9 millones. “Al mismo tiempo, los instrumentos ligados al dólar continúan mostrando demanda”, destacó.
Desde un análisis más amplio, se mencionó que el mercado argentino se movió en dirección opuesta a la mejora en los activos emergentes. Damián Vlassich, líder de Estrategias de Inversión de una consultora, señaló que, afectada por la renovada presión sobre el dólar y la inquietud por la liquidez en pesos, la deuda soberana en dólares volvió a exhibir resultados negativos.
El riesgo país, a pesar del descenso en los rendimientos de los bonos estadounidenses y del avance del índice de deuda emergente en un 0,5%, vio un incremento.
El S&P Merval, por su parte, finalizó con una mejora de 0,46%, logrando recuperarse tras operar en terreno negativo durante buena parte de la jornada.
Transener lideró las subas entre las acciones de mayor relevancia, con un avance del 3,90%. Otras empresas que destacaron fueron Grupo Supervielle, con un aumento del 3,03%; Transportadora de Gas del Norte, con un 2,47%; y Grupo Financiero Galicia, con un 1,43%. En contraste, BYMA registró un retroceso del 1,89%, YPF bajó un 1,83% y Pampa Energía perdió 0,77%.
Leonardo Svirsky, operador de una agencia bursátil, subrayó que el cierre en alza de las acciones fue notable a pesar de la debilidad de los papeles vinculados al petróleo. “El mercado sigue sumido en la incertidumbre. Todos están esperando qué paquete de instrumentos licitará el Tesoro”, comentó.
El volumen de operaciones también fue motivo de preocupación, ya que Svirsky advirtió que el mercado refleja un comportamiento extraño con movimientos reducidos.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street presentaron un panorama más favorable en general, aunque las empresas relacionadas con el petróleo se situaron entre las principales perdedoras. Grupo Supervielle fue el que más avanzó, con un incremento del 2,69%. Grupo Financiero Galicia y Banco Macro subieron un 1,73% y 1,46% respectivamente. En cambio, YPF lideró las pérdidas con una caída del 2,48%, seguida de Pampa Energía que retrocedió un 0,99% y Transportadora de Gas del Sur con un descenso del 0,39%.
Los bonos soberanos en dólares comenzaron la jornada con subas, pero a medida que avanzó el día, perdieron impulso y finalizaron con variaciones reducidas. “Los bonos comenzaron relativamente bien, con aumentos entre el 0,20% y el 0,30%, y cerraron casi neutros o ligeramente en baja”, resumió Svirsky.
Entre los Globales, el GD29 subió un 0,09%, el GD30 un 0,05%, y el GD35 aumentó un 0,06%. En contraste, el GD38 disminuyó un 0,04%, el GD41 bajó un 0,14% y el GD46 perdió un 0,03%. Los títulos bajo legislación argentina también mostraron actuaciones dispares.
Los rendimientos continuaron en niveles elevados, con los Globales ofreciendo tasas entre el 8,1% y el 9,8%, mientras que muchos de los Bonares ofrecían retornos superiores al 10%. La debilidad de la deuda soberana provocó que el riesgo país sumara tres unidades, cerrando en 512 puntos básicos.
En el ámbito internacional, se observó un aumento del apetito por el riesgo. Según Vlassich, la recuperación de las empresas tecnológicas, la disminución de las tasas de los bonos estadounidenses y la caída de los precios del petróleo impulsaron a la renta variable.
El Nasdaq Composite avanzó un 0,66%, mientras que el S&P 500 y el Dow Jones ganaron un 0,30%. Nvidia experimentó un alza del 2,17%, rompiendo una racha de siete jornadas consecutivas a la baja antes de la publicación de sus resultados trimestrales.
El mercado aguarda ingresos cercanos a los USD 92.000 millones y sigue con atención las proyecciones sobre la producción de chips Blackwell y el desempeño del negocio de centros de datos en China. AMD ascendió un 4,91% y Micron aumentó un 2,42%, beneficiándose de la recuperación del sector de semiconductores.
Los rendimientos de la deuda estadounidense cayeron por segunda jornada consecutiva. La tasa del bono del Tesoro a diez años descendió hasta 4,639%, mientras que la del título a 30 años se situó en 5,173%. El índice dólar, por su parte, retrocedió un 0,11%.
A pesar del repunte en Wall Street y la recuperación del Merval, el cierre dejó indicios de cautela. El bajo volumen, la expectativa por la licitación del Tesoro y el nuevo aumento del riesgo país mostraron que los inversores mantienen una postura defensiva ante los activos argentinos.
















